Capacitación para frenar la erosión y devolver productividad al yerbal

AGRO
Hace 5 años Noticias Provinciales

Implementar prácticas que frenen la erosión hídrica y devuelvan fertilidad al suelo, para lograr productividad sustentable en el yerbal, es la línea de trabajo que siguen los técnicos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM, en contacto con los productores.

Para  optimizar estas actividades, los técnicos estuvieron trabajando con productores ubicados en cercanías de la RN12. El pasado jueves 19 de noviembre,  compartieron una jornada de capacitación en Puerto Esperanza. En tanto este miércoles 25 del corriente mes, hacen lo propio con agricultores de localidades situadas en RN14, en la localidad de Colonia Guaraní. Será partir de la hora 15,00, en la sede de la Cooperativa Tealera de Guaraní Limitada (Copetegla)

“El objetivo es conocer y multiplicar las prácticas que evitan la erosión hídrica y que mitiguen el daños de los rayos de sol en verano”, explicó Matías Bazila, del área Técnica del INYM. “Hablamos de sistematización de suelos y de caminos, y eso abarca cobertura verde tanto espontánea como implantada, la combinación con otros árboles nativos en la misma superficie de yerba, trabajos con curvas de nivel y construcción de camellones, de forma tal que se propicie aporte de materia orgánica y la permanencia del agua, la permanencia de la humedad, en el suelo”, agregó.

La jornada de capacitación que se realizó en Esperanza, abarcó una clase teórica y concluyó con la “construcción de camellones en los caminos internos de la chacra, con pozos en las laterales, de  forma tal que cada vez que llueve el agua se frene en ese lugar, no continúe arrastrando tierra, e infiltre en el suelo que está en el yerbal”, detalló Bazila, al tiempo que indicó que “el paso siguiente es el empastado del camino”.

El técnico recordó que “el agua útil para el cultivo y para mantener vertientes y napas es el agua de lluvia que se infiltra en el suelo, en la chacra de cada productor, y estas prácticas son imprescindibles para seguir contando con ese recurso”.

Como dato importante, Bazila enfatizó que “lo ideal es que cuando se inicia un cultivo, en este caso de yerba mate, se tome tanto a la superficie de la implantación como a los caminos como una sola unidad donde hay que aplicar prácticas que permitan retener el agua, evitar la erosión y asegurar materia orgánica para la fertilidad del suelo”.


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