La
Confederación Económica de Misiones (CEM), con el respaldo de entidades de
distintos puntos de la Provincia, emitió un comunicado a través del cual
advirtió de los riesgos de contagio que traen aparejadas las manifestaciones de
empleados públicos.
El presidente
de la entidad, Alejandro Haene, argumentó que mientras los trabajadores del
Estado vienen cobrando todos los meses sus sueldos y recibieron aumentos, la
crisis se sintió con mucho más dureza en el sector privado. Argumentó que un
retroceso en la cuarentena, sería un golpe durísimo para todos.
En
lo que representa una situación por lo menos atípica, el sector privado –o al
menos buena parte de él- salió a pedir prudencia en los reclamos de
trabajadores del Estado que vienen en escalada en todo el país. El llamado de
atención esta vez no viene por el lado del gasto público sino por el riesgo
sanitario que implican las manifestaciones públicas que en Misiones se vienen
desarrollando desde hace más de una semana.
El
principal temor de los empresarios es que en Misiones ocurra lo mismo que pasó
en casi todas las demás provincias y en países vecinos: un rebrote de
coronavirus que obligue a retroceder en el camino de salida progresiva de la
cuarentena que permitió que la mayoría de las actividades en Misiones estén
habilitadas aunque sea de manera parcial.
Respecto
a las recientes manifestaciones de trabajadores de varios sectores de la
administración pública y a las que se anuncian para los próximos días, desde la
CEM consideraron que llegar hasta esta situación actual requirió “un esfuerzo muy grande para la
administración provincial y el sector privado, un trabajo conjunto, que se
vería tirado a la basura en caso de tener que retroceder por contagios
evitables”.
Argumentaron
además que las protestas están impulsadas por empleados que desde que inició la
pandemia hasta hoy, vienen cobrando sus sueldos en tiempo y forma e incluso
recibieron incrementos salariales, situación mucho más favorable que la que
atraviesa el sector privado, que tiene actividades que todavía no pudieron
volver a trabajar.
“El sector privado una vez más se
vería en clara desventaja frente al empleo público, que de cualquier manera
seguirá percibiendo sus haberes, en caso de tener que retroceder las
actividades de todos los sectores productivos de la provincia”, indica el comunicado.
“Vemos con preocupación los hechos
sucedidos y otra caída en la producción y el comercio sería un golpe letal a la
economía misionera afectando en forma directa a nuestras empresas y sus
trabajadores y, consecuentemente a las arcas del Estado. Cinco provincias
retrocedieron a fase 1 por desidia administrativa y falta de responsabilidad
civil. Misiones no se merece esa condena”, continúa.

El
presidente de la CEM, Alejandro Haene, advirtió que otras provincias ya están
sufriendo las consecuencias de un retroceso a las fases iniciales de la
cuarentena a un costo altísimo para todo el sistema económico, que también
incluye a los trabajadores del Estado.
“¿No estamos viendo cómo está
Corrientes como esta Chaco? ¿Cómo está Formosa, cómo está Santiago del Estero,
Córdoba misma, Mendoza casi volviendo a fase 1? ¿A título de qué vamos a ir por
ese camino?”,
se preguntó en diálogo con la prensa.
El
dirigente remarcó que el sector privado está llevando la peor parte de la
crisis. “Que yo sepa los empleados de la
administración pública provincial han seguido cobrando como siempre, el último
día hábil de cada mes. Entonces ¿qué es lo que pretendemos?”, volvió a
preguntarse
“Nosotros como sector privado hemos
hecho un esfuerzo mayúsculo para estar a la altura de las circunstancias con
los protocolos, con la participación permanente. El Ministerio de Trabajo, con
la activación permanente del Ministerio de Salud Pública, las donaciones que ha
hecho el sector privado al sector estatal en aras de poder llevar al mínimo
riesgo posible los contagios. Misiones
tiene más de un millón doscientos mil habitantes y muchísimos estamos haciendo
un esfuerzo importante. No pedimos nada extraordinario, entendemos que nadie
está cercenando derechos contemplados en la Constitución nacional, pero hay
espacios de diálogo y hay lugares en donde se pueden llevar adelante cualquier
tipo de negociación”,
consideró.
Remarcó
que solamente tres convenios del sector privado han tenido un aumento en todo
el año, camioneros, UOM y personal de la industria alimenticia. “El resto de todo convenio de trabajo que en
Argentina son más de mil seiscientos, no tuvieron modificaciones”, dijo.
“El único bono que ha tenido el sector
privado fue por decreto, esos 4.000 pesos en diciembre, cuando recién asumió
Alberto Fernández y después no hubo más modificaciones. Entonces, pongamos
sobre la mesa, cuánto más está ganando un empleado del sector privado y cuánto
más van a pasar a ganar un empleado público”, indicó Haene.
(Fuente: Radio República de Posadas - Resumen: Misiones On Line)