La entidad
destacó los "paquetes de estímulo" y las transferencias sociales de
los gobiernos para combatir la crisis desatada por la pandemia. La economía
argentina caerá este año 12,3%, pero se recuperaría 5,5% en el 2021, según las
últimas proyecciones del Banco Mundial difundidas este viernes 9 de octubre.
Debido
a la pandemia de coronavirus, América Latina y el Caribe es la región más
castigada, ya que se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) en conjunto
(excepto Venezuela) retroceda 7,9% en 2020, y se espera un crecimiento de 4%
para 2021.
Así
lo indican las estimaciones volcadas en el Reporte de Perspectivas Regionales,
presentado como antesala del desarrollo de la Asamblea Anual del FMI y el Banco
Mundial, que comenzará el lunes próximo de manera virtual.
El
informe, denominado "El costo de
mantenerse sano", consigna que la Argentina será uno de los países más
afectados de la región de América Latina para 2020, junto con Perú (-12%),
Ecuador (-11%) y México (-10%).

En
cambio Brasil y Chile sufrirían un impacto relativamente moderado aunque
importante, con bajas para este año de 5,4% y de 6,3%, respectivamente.
"Nuestra región soporta el peor
impacto económico y en salud debido a la Covid-19 de todo el mundo, algo que
exige mayor claridad respecto de cómo combatir la pandemia y recuperar el rumbo
económico de cara a una rápida recuperación", dijo Carlos Felipe Jaramillo,
vicepresidente del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe.
En
cuanto a las causas detectadas, las economías de la región se ven afectadas por
una caída en la demanda externa, una mayor incertidumbre económica, un colapso
del turismo y las consecuencias de meses de confinamiento con el fin de
contener la propagación de la enfermedad.
"Los gobiernos deberán hallar la
manera de retomar la consolidación fiscal luego de un período de gasto elevado
en estímulos económicos y transferencias sociales de emergencia", indica el informe.

"Los gobiernos deben proteger a
los más vulnerables mientras adecúan las normas sanitarias y de seguridad en
todos los sectores y actividades, en especial el de la educación, para que la
probabilidad de contagio siga siendo baja mientras la vida continúa", dijo por su parte Martín
Rama, economista en jefe del Banco Mundial para la región de América Latina y
el Caribe, encargado de presentar el documento.
Esta
crisis llega tras años de lento crecimiento económico y escaso progreso en
términos de indicadores sociales, e inmediatamente después de una ola de
disturbios sociales en varios países de la región.
Sin
embargo, el BM rescató que "a pesar
de las perspectivas negativas, existen señales de que el impacto podría ser
menos grave de lo que inicialmente se temía", ya que "el comercio mundial de bienes regresa
a niveles anteriores a la crisis y los precios de las materias primas se han
mantenido relativamente bien".
Por
otro lado, la entidad apuntó que "luego
de una caída inicial abrupta, las remesas en general son mayores que hace un
año, y son pocos los países que no pueden acceder a los mercados financieros
internacionales".
En
este sentido, indicó que "fue muy importante que los paquetes de estímulo
llevados a cabo por distintos gobiernos fueran en general robustos, a pesar de
las restricciones fiscales, y que buena parte de los recursos adicionales
fueran a transferencias sociales, ya que el efecto multiplicador de estas
transferencias sobre la actividad económica es significativo".
El
informe revela que un mejor diseño de las licitaciones en Salud podría reducir
el gasto público regional en medicamentos, entre un 12% y 15%.
(Fuente: minutouno.com)