El proyecto
que se ha presentado para que lo considere la Cámara Baja, no trata sólo de
posicionar a la Provincia en igualdad de condiciones con los países vecinos,
sino, en poner en valor de desarrollo el potencial misionero, en el cual el
Puerto de Posadas, jugará un rol protagónico, también como miembro activo de la
Hidrovía Paraná-Paraguay. Se trata de construir
un polo de desarrollo productivo, tecnológico y exportador, promoviendo
inversiones productivas, radicando industrias en toda la jurisdicción
provincial.
En
el proyecto de ley conocido este miércoles 14 de octubre, la propuesta es
reducir impuestos a las ganancias, al valor agregado, impuestos internos,
referidos a bienes personales, a la ganancia mínima presunta, sobre créditos y
débitos en cuentas bancarias. Igualmente reducir el impuesto a los combustibles
líquidos y eximir a la Provincia de derechos de importación, fortaleciendo el
control de fronteras y los cursos de vías navegables interiores.

Con
una mirada nueva, acorde con los tiempos que se viven, se plantea asimismo
potenciar la generación de energías sustentables, el desarrollo de industrias
basados en el conocimiento y tecnologías ambientalmente sustentables.
Incluyendo un régimen extraordinario que reconozca y colabore con la
preservación ambiental y los servicios ambientales prestados por Misiones.
Precisa el proyecto: “el territorio o zona aduanera especial
consiste en utilizar una herramienta legal (aduanera) que propicia la
generación de condiciones económicas competitivas para la producción y
exportación de bienes y servicios, la generación de empleo a partir de la
apertura de nuevas industrias, la importación de bienes de capital e insumos
necesarios para la producción e industrialización de las materias primas
misioneras, en un claro fomento productivo e industrial”.

-Fundamentos
El
Gobierno provincial, ha venido planteado a la Nación la recuperación económica
que le ha permitido el cierre de fronteras impuesto por la pandemia. Así como
la desigualdad a la que la someten las asimetrías generadas en la política
agresiva de Brasil que ha establecido zonas libres aduaneras en su frontera,
agravando las condiciones desventajosas en las que debe desenvolverse Misiones.
A lo que se le suma la desigualdad impositiva con Paraguay que permite precios
internos inferiores en un 28%, a muchos de los productos que se venden en la
Tierra Colorada.
Todo
lo cual, además de generar fuga de divisas, que es posible contabilizar en
miles de millones de pesos, pone frenos insalvables a las potencialidades
productivas y de industrialización que, aún en esta situación desfavorable,
Misiones ha posicionado, avanzando en la diversificación productiva,
industrial, incursionando hasta en la economía del conocimiento.

Es
así como esta política diferenciada que la Provincia solicita a la Nación no
tiene otro propósito que el de apartar esos obstáculos y posibilitar un
desarrollo productivo e industrial, largo tiempo reclamado.
Un
último antecedente de ese reclamo fue la insistencia en la puesta en práctica
del artículo 10 de la Ley Pyme N° 27.264, aprobada por el Senado en el 2016 y reglamentada
por el Poder Ejecutivo, exceptuando el mencionado artículo que establece: “Facúltese
al Poder Ejecutivo Nacional para implementar programas tendientes a compensar a
micro, pequeñas y medianas empresas en las zonas de frontera que este establezca
por asimetrías y desequilibrios económicos provocados por razones de
competitividad con países limítrofes, para lo cual podrá aplicar en forma
diferencial y temporal herramientas fiscales así como incentivos a las
inversiones productivas y turísticas”.
Entonces
como ahora, todo el sector empresarial ha respaldado las gestiones de Misiones
en pos de un desarrollo productivo e industrial, favorecido por una política
diferencial positiva y aduanera, que la ponga en un pie de igualdad con sus
vecinos: Paraguay y Brasil. Un proyecto en el cual el Puerto de Posadas jugará
un rol protagónico.
(Resumen: 6Digital)