Nadia
Podoroska nació un 10 de febrero de 1997 en Rosario, Santa Fe, Argentina. Tiene
23 años y es una tenista profesional de ascendencia ucraniana. Por eso uno de
sus apodos es la “Rusa”, el otro es la “Peque”. Se crió en el Barrio de
Fisherton, al noroeste de la ciudad. Empezó a practicar tenis a los cinco años de
edad en el Club de dicho asentamiento.
En el circuito de la Federación Internacional de Tenis ganó catorce títulos
de forma individual y siete en dobles.
A los quince años abandonó sus estudios secundarios para dedicarse a su deporte
favorito. Al principio, le resultó difícil debido a las complicaciones
económicas para competir en el circuito internacional.
Sumado a que a finales de 2017 tuvo varias lesiones que hicieron peligrar
su carrera. Pese a todo eso, tomó la decisión de irse a Alicante, España y
terminó radicándose allí.

(Foto: EFE)
Entre sus gustos están la filosofía y lee libros de autores referentes de
esta disciplina. Como tenista olímpica, su logro más importante fue la obtención
de la Medalla de Oro en singles, en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y
gracias a ello, clasificó a los Olímpicos de Tokio 2020 que se desarrollarán en
2021.
Además fue protagonista de un suceso que quedará en los anales de la
historia internacional del tenis. Después de casi cinco meses de interrupción
de las competencias oficiales por la pandemia, fue la primera jugadora del
planeta en ganar un partido de manera oficial. Tuvo lugar el pasado 1 de agosto
por la ronda clasificatoria inicial del torneo que se llevó a cabo en Palermo,
Italia.
También ganó el torneo W60 de Saint - Malo, Francia. Y en Roland Garros
2020 terminó de ratificar su calidad como tenista. Luego de batallar desde la
qualy, disputando varios partidos, el llegar a cuartos de final es un gran
mérito. Cuando pasó a semifinales, rompió una racha adversa para el tenis
femenino argentino: después de 16 años, nuestro país tuvo una representante en
un Grand Slam, la anterior había sido en 2004 merced a la pergaminense Paola
Suárez, en Wimbledon.

(Foto: La Nación)
Para arribar a este gran momento, hubo asimismo un exhaustivo trabajo
mental iniciado el año pasado que fue de mucha ayuda para Podoroska. Su método
está basado en dos pilares: la neurociencia y el bompu zen, una variante de esa
escuela de budismo despojada de toda forma filosófica - religiosa.
Su máxima referente en el tenis, es nada menos que Gabriela Sabatini. La “Peque”
experimentó el ascenso más impresionante entre todas las clasificadas dentro
del top 100 en el ranking mundial. Pasó del puesto 131 al 48 gracias a su gran
perfomance en el Grand Slam parisino.
Lamentablemente perdió en la semifinal frente a la polaca Iga Swiatek, que
resultó la campeona del torneo. Sin embargo, Nadia Podoroska es la esperanza y
la mejor tenista mujer que tiene Argentina en la actualidad.
Julián Zapata para
Ce Multimedios (juliancampeonzapata@gmail.com)(Rosario - Santa Fe)
(Fotos: portada/TyC Sport - encabezamiento de columna/Oracle Tennis)