(La Trova Rosarina previo a una presentación en el Teatro Colón el 17 de febrero de 2019. Fuente: Infobae).
Se podría
decir que la última dictadura cívico -
militar de 1976 en Argentina fue la principal armadora de una “banda
musical” que se formaría y contra de ella: la “Trova Rosarina”.
Esta
Trova es una referencia en la escena musical rosarina, santafesina y por qué
no, argentina. Primero, por su diversidad de géneros musicales: desde el rock,
pasando por el jazz, el folclore, el tango, canciones de protesta, soft rock
(rock suave) y pop melódico. Segundo, por el uso de diferentes instrumentos:
como la voz, la guitarra eléctrica, bajo eléctrico, batería, teclados, piano,
guitarra acústica y bombo legüero.
Todo
comenzó a inicios de los años ‘80 en la ciudad de Rosario, Santa Fe. Sus
integrantes nativos de esa misma cuna, tenían un objetivo en común: cantar en contra
de la dictadura militar. Mediante sus participaciones en diferentes radios
fueron ganando protagonismo y se destacaron por sus letras, su estética y por
la particularidad de ser un grupo del interior de Argentina que llegó a tener
repercusión nacional. Además, fue uno de los movimientos que llevó a cabo la
transición del sonido del rock argentino de los años ‘70 a los años ‘80.
Gracias a ello, esa corriente nacional se extendió por toda América Latina. Se
dice que “nadie es profeta en su propia tierra” y esta vez se cumplió. El
nombre Trova Rosarina fue idea de un periodista porteño. En realidad, con ese
nombramiento quería hacer referencia a la nueva generación de músicos de
Rosario que estaban adueñándose de la escena cultural de Buenos Aires.

(Fito Páez, Jorge Fandermole, Rubén Goldín, Adrián Abonizio y Juan Carlos Baglietto. Fuente: La Chicago Argentina).
-El auge
A
inicios de la década del ochenta, la dictadura militar estaba debilitada y a la
par iban surgiendo bandas que protestaban, por medio de sus canciones, contra
el régimen dictatorial. Agrupaciones de diversos géneros y puntos del
territorio argentino que se oponían al accionar del gobierno de facto porque
consideraban con razón que sus políticas hacia el pueblo eran injustas y
perjudiciales. Y esto no sólo pasaba en Buenos Aires, Córdoba o Misiones por
citar algunas localidades hermosas de Argentina sino que también tenía lugar en
Rosario. La “Cuna de la Bandera” es sinónimo de nacimiento de grandes artistas,
escritores, directores de cine, periodistas y deportistas, entre otros tantos
que también son importantes.
Una
respuesta de la opresión militar fue la formación de una banda excepcional: “La
Trova Rosarina”. La fecha exacta del nacimiento de la agrupación musical es en
el año 1980, cuando el cantante Juan Carlos Baglietto y otros artistas nacidos
en Rosario comenzaron a acudir con frecuencia al circuito artístico rosarino:
entre los lugares estaban el Teatro Lavardén y el otrora Café de la Flor.
Algunos de sus integrantes eran: Rodolfo “Fito” Páez (cantante de rock
argentino), Juan Carlos Baglietto (cantautor de música popular argentina),
Jorge Fandermole (músico y cantautor de folclore argentino), Adrián Abonizio
(cantautor y guitarrista de la música popular argentina y el rock) y Rubén
Goldín (cantante, compositor y músico de rock nacional).
-La solidaridad y el
compañerismo ante todo y todos
Juan
Carlos Baglietto es el líder indiscutible de este movimiento rosarino no sólo
por su talento sino por su humildad y su sentido de pertenencia y respeto hacia
quienes estuvieron con él y lo ayudaron a llegar hasta donde está hoy en día.
En primer lugar, cuando se le presentó la oportunidad de brillar como solista
gracias al ofrecimiento de un representante que ya lo conocía (Julio Avigliano
quien conducía artísticamente la carrera del cantautor, poeta, escritor y
filósofo argentino Facundo Cabral). La intención era que Baglietto sea el
representante rosarino en un festival en el Estadio Obras Sanitarias de la
Ciudad de Buenos Aires. Pero el gran cantante, quien impresionó a Avigliano,
pidió que en la publicidad del evento estén también el nombre de sus compañeros
y compañeras.
El lema de este grupo es: “ayudarse
entre todos y en lo que sea posible”. Y lo siguiendo cumpliendo hasta en la actualidad.

(La Trova Rosarina en el recital desarrollado en el Teatro Colón el 17 de febrero de 2019. Fuente: Clarín).
-Su máximo esplendor
La
prohibición por parte del gobierno de militar de la década del ochenta en
Argentina de no pasar canciones con letras en inglés en las radios o en
programas televisivos; facilitó la llegada e incorporación de artistas
argentinos en los lugares vacantes que había en las grillas de programas
radiales o de televisión. Era una oportunidad de oro para Baglietto y su
amigos/as de poder saltar a la fama. Sumado a la aparición de la Guerra de
Malvinas, que inspiró un sentimiento aún más argentino.
La
Trova Rosarina no dejó pasar el tren y ocuparon esos lugares vacantes en las
radios y programas de televisión. Y la verdad que no tienen que arrepentirse
por esa decisión, ya que sus temas fueron un éxito y toda Argentina quedó
atónita y con ganas de que esta nueva banda crezca y desarrolle nuevos álbumes
con canciones como las que escucharon la primera vez. Esto marcó un antes y
después en la vida de los integrantes de la Trova Rosarina.
Sin
lugar a dudas, el que sobresalía era su líder Juan Carlos Baglietto (ex pareja,
además, de una integrante de esta banda rosarina, la excelente cantante y
música Silvina Garré). Baglietto demostró que, a pesar del look (barba crecida
y desaliñada con pelo largo) pudo romper esa barrera de clases sociales que
hasta ese entonces sólo lo limitaba a los sectores marginales. Incluso,
podríamos decir que fue una provocación hacia la cúpula militar gobernante en
el país. Además, Juan Carlos Baglietto se convirtió en un referente de otros
artistas y músicos que estaban iniciando su carrera y se identificaban con él.
La
frutilla del postre de todo esto fue la realización del festival Rosariazo
Rock, donde la principal protagonista fue la Trova Rosarina. Encima, se grabó
un álbum doble en vivo.

(La Trova Rosarina en un recital del 5 de diciembre de 2019 en el Teatro El Círculo de Rosario. Créditos: Juan José García - Fuente: portal web Con La Gente Noticias de Rosario).
-El ciclo
La
población argentina suele ser injusta con sus personas famosas, públicas o
destacadas. A veces a propósito, otras veces con razón. En el caso de la Trova
Rosarina se trató de una cuestión de gustos. Ya lo dice el dicho: “sobre gustos
no hay nada escrito”. Generalmente, esto se cumple en la Argentina.
En
fin, a algunos sectores veían mal la sobreexposición del grupo musical más
famoso en aquella época del interior de la República Argentina. Los únicos que
los apoyaban (fielmente) era la gente de las provincias. Porque ellos
demostraron que no hay que irse a Buenos Aires o nacer allí para triunfar.
Desde el interior también se puede llegar a la cima. Aunque, en mi opinión,
cuesta mucho más.
Otro
de los motivos por el cual la Trova Rosarina dejó de existir de forma repentina
fue que a cierta gente no le atrajo su estilo. Por supuesto, que a esa gente le
fascinaba que hablara abiertamente a favor de la democracia y en oposición a la
dictadura; pero el problema era la forma en que la banda lo hacía. Era con un
tono melancólico o de tristeza.
Lo
que terminó de sentenciar la existencia de la Trova Rosarina fue el arribo de
bandas extranjeras que proponían algo diferente. En este sentido, proliferaron
las bandas inglesas o estadounidenses que pregonaban el new wave o el pop rock.
Eran más desestructuradas y sus temas más rebeldes y sin seguir una bajada de
línea. Y esto no sólo fue exitoso en Argentina, sino en toda América Latina.
A
pesar de todo esto, el objetivo primordial estaba cumplido. Generaron un modo
particular de concebir el rock nacional. Esto implicó una fuerte influencia en
la música argentina y sus intérpretes mantienen en la actualidad su popularidad
y vigencia. Es más, la Trova Rosarina es la banda con mayor representación de
este fenómeno. Estos rosarinos sintonizaron el enfado y desencanto de los
jóvenes que pasaron su adolescencia en plena dictadura y se hicieron carne en
historias con toques tangueros, folclóricos o latinos.

(Reencuentro virtual de la Trova Rosarina en abril de 2020. Fuente: La Nación).
-La actualidad
La
Trova Rosarina con algunos/as de sus integrantes siguen tocando en recitales y
eventos en diferentes localidades de Argentina. Quiero destacar la grabación de
una versión que ocurrió en abril de 2020 en plena cuarentena estricta contra el
temido Coronavirus. Los que participaron fueron: Juan Carlos Baglietto, Silvina
Garré, Jorge Fandermole, Adrián Abonizio, Rubén Goldín y Fabián Gallardo desde
sus casas.
En
realidad, era una versión de “Tema de Rosario” para acompañar en la dura
soledad y aislamiento que vivían los rosarinos/as. La iniciativa vino de parte
de la Secretaría de
Cultura
y Educación de Rosario. Se denominaba “No podemos abrazarnos, pero igual nos
sentimos”, jugando con el final de la canción compuesta por un ex integrante
fallecido en 2001: Lalo de los Santos.
Yo
creo que a pesar de su lejanía con su ciudad natal, los integrantes de la Trova
Rosarina siempre llevarán a Rosario en lo más profundo de su corazón. Y se
plasma con el final de la emblemática pieza musical de De Los Santos: “Y ahí
estás Rosario/ sos el sol Rosario/ Porque aún no pudiendo abrazarte/ Te siento
igual”.
(Por Julián Zapata par
a Ce Multimedios desde Rosario Santa Fe)(juliancampeonzapata@gmail.com)
EN ESTE DÍA ESPECIAL, grito fuerte y a pulmón abierto: QUE VIVA!!!!!, la Reina de las artes......(R.R.)