
Andrés
Guazurarí, Andrés Guasurarí o Andrés Guaçurarí y Artigas, conocido como
Comandante Andresito, nació un 30 de noviembre de 1778. Fue un militar y guaraní
misionero., uno de los primeros caudillos federales de las Provincias
Unidas del Río de la Plata en la Historia Argentina. Prócer de Misiones en cuyo
honor, la Bandera provincial luce sus colores.
Cada 30 de noviembre celebramos
el “Día Nacional del Mate”, a partir de la ley sancionada en diciembre de 2014
por el Congreso de la Nación que conmemora el nacimiento del caudillo
“Andresito” Guacurarí y pone en valor a nuestra “Infusión Nacional”.
Tomar mate implica mucho más que
beber una infusión. Tomar mate es un gesto de amistad, de cordialidad; un
sinónimo de encuentro que trasciende edades y estratos sociales. Además,
gracias a sus reconocidas propiedades antioxidantes y energizantes, tomar mate también implica incorporar al
cuerpo una serie de beneficios para la salud.
Fue precisamente esta combinación
de valores sociales, culturales y
saludables la que llevó al Congreso de la Nación a sancionar en
diciembre de 2014 la Ley 27.117, disponiendo que el día 30 de noviembre de cada
año se celebre el “Día Nacional del Mate”, en conmemoración al caudillo Andrés Guacurarí y Artigas, más conocido como
“Andresito”. De familia guaraní,
“Andresito” nació el 30 de noviembre de 1.778 en Santo Tomé (Corrientes) y
gobernó la denominada Provincia Grande de las Misiones.
La norma fue publicada en el
Boletín Oficial en febrero del 2015. Y este no
es un dato menor, ya que mediante esa legislación se promueve que en
todos los eventos y actividades oficiales de índole cultural, se promocione
el consumo de mate y por supuesto, también se haga hincapié en la bebida
como representativa de las tradiciones nacionales.
Los orígenes del mate
Los orígenes del mate se remontan
a la cultura de la etnia guaraní. Las hojas de la planta de yerba mate (Ilex paraguariensis) eran utilizadas por
los aborígenes como bebida, y eran
objeto de culto y ritual, y moneda de cambio en sus trueques con otros pueblos
prehispánicos: los incas, los charrúas y aún los araucanos a través de los
pampas, recibían yerba elaborada de manos de los guaraníes.
Caá en lengua guaraní significa “yerba”, pero también significa planta
y selva. Para el guaraní, el árbol de la yerba es el árbol por excelencia, un
regalo de los dioses. Tomar la savia de
sus hojas era para ellos beber la selva misma.
Los conquistadores aprendieron de
los guaraníes el uso y las virtudes de la yerba mate, e hicieron que su consumo
se difundiera en forma extraordinaria al punto de organizarse un intenso
tráfico desde su zona de origen a todo el Virreinato del Río de la Plata.
Más tarde los religiosos jesuitas introdujeron el cultivo en
las reducciones distribuidas en el norte de la Argentina, y Sur de Paraguay y
Sudoeste brasileño. Fueron los grandes responsables de que la yerba mate fuera
conocida en el mundo civilizado, en donde llegó a conocérsela como el "té
de los jesuitas".
Recién en 1903 en Santa Ana (provincia de Misiones) se
realiza la primera plantación de yerba mate. Hasta entonces y aún por muchos
años, la yerba que se consumía provenía de la selva, de plantas silvestres que
crecían en manchones con gran densidad de árboles, llamadas islas.
La explotación irracional, en la que la tala de los árboles
fue moneda corriente por siglos, terminó insumiendo por completo el recurso que
parecía inagotable. Sólo con las plantaciones sistemáticas, el cultivo de yerba
volvió a hallar su lugar en la historia.
La costumbre del mate ha permanecido inalterada desde
tiempos remotos y por cinco siglos de historia, arraigándose cada vez más en
los usos del sur de Sudamérica y extendiéndose a lugares lejanos.

Infusión Nacional y muy saludable
El mate es, por lejos, la infusión con más arraigo en el
país y por este motivo en el año 2013 el Congreso Nacional la declaró como
“Infusión Nacional”. Durante el año
pasado los argentinos consumimos 277 millones de kilos de yerba mate.
Los estudios encargados por el
Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revelaron que la yerba mate está presente
en más del 90% de los hogares y que su consumo - bajo la forma de mate tradicional-
aporta al organismo gran cantidad polifenoles, vitaminas del complejo B,
potasio, magnesio y xantinas. Los polifenoles actúan como un poderoso
antioxidante, que ayudan a aumentar las defensas y a disminuir el
envejecimiento celular.
Las vitaminas del complejo B
ayudan a aprovechar mejor la energía de los alimentos ingeridos. El potasio y
el magnesio son sustancias indispensables para el correcto funcionamiento del
corazón.
Las xantinas (cafeína,
teobromina) son compuestos que estimulan el Sistema Nervioso Central; es decir,
apuntalan al esfuerzo físico e intelectual.

El Mate en el Mundo
Con cinco siglos de
historia y más de cien años de cultivo sistemático, la infusión se arraigó, se
extendió a lugares impensados.
De la mano de actuales
“embajadores” de la talla de Lionel Messi, el Papa Francisco y su influencia en
los medios y redes sociales, el mate comenzó a ser conocido a escala
planetaria.
Durante
el 2019 se despachó yerba mate argentina hacia 40 destinos, con embarques que
totalizaron 39,8 millones de kilos. El caso más emblemático, y curioso a la
vez, es Siria que concentra el 78% de las exportaciones y consume mate cebado.
En Chile, con el 10,8% de las