La Justicia platense
ordenó este lunes 30 de noviembre, la detención del cura Raúl Anatoly Sidders,
que se desempeñaba como docente y confesor en un colegio privado de la capital bonaerense,
acusado de abusar sexualmente de una alumna del establecimiento entre los años
2004 y 2008. El cura abandonó esa ciudad a fines de junio para dirigirse a
Misiones, donde cumple funciones como secretario del obispado de la diócesis de
Puerto Iguazú.
Sidders-
de 60 años, 32 de ellos como cura- fue docente y sacerdote del colegio platense
San Vicente de Paúl. El sacerdote también tuvo su paso en la televisión por
cable, donde conducía el programa: “Ave María Purísima” y se emitía en un canal
de La Plata. Allí, Sidders se mostraba en pantalla con sotana y gorra rural o
un sombrero eclesiástico con un mate en la mano y a sus pies, niños y niñas
sentados en ronda, mientras hacía peculiares monólogos en ocasiones de
contenido misógino.
El
expediente por el cual la DDI de La Plata lo busca intensamente, cuando el
abogado Juan Pablo Gallego, quien también actuó como querellante en la causa
que condenó al cura Julio César Grassi, denunció a Sidders por abusar
sexualmente de una menor de 11 años. La acusación recayó en la UFI N°1 de La
Plata a cargo del fiscal Álvaro Garganta. El fiscal en ese momento libró un
oficio al Arzobispado platense para que remitiera una copia del legajo
eclesiástico de Sidders y solicitó al Juzgado de Garantías de La Plata N° 2 que
“prohíba la salida del país del
denunciado porque existe un potencial riesgo de fuga”.

De
este modo, el juzgado ordenó este lunes su detención por el delito de abuso
sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y circunstancias de
realización doblemente agravado. Su víctima tenía entre 11 y 14 años.
Garganta
en el pedido de detención detalló que el sacerdote abusó de la menor “a quien
hacía colocar sus manos en los bolsillos de la sotana y sentir su pene erecto,
situaciones que acaecían en el patio de la institución y durante los recreos
que provocaron un grave daño en la salud mental de la niña”.
“Asimismo y en las habituales
ocasiones en las que le recibía el sacramento de confesión corrompió a la menor
mediante explicaciones personalísimas sobre cómo masturbarse, realizar sexo
oral y mantener relaciones sexuales con acceso carnal con su novio”, continuó el fiscal en su
escrito.
En
su requerimiento, Garganta remarcó que el arresto se solicita por la elevada
pena y porque su zona de residencia es fronteriza, Misiones, advirtiendo
entonces que hay “elementos suficientes para sostener el riesgo de fuga del
mismo en caso de ser hallado culpable”.
La
mujer que hizo la denuncia, por su parte, contó que el cura empezó a acosarla a
los 11 años. “En invierno, delante de todos, me hacía poner mis manos en los
bolsillos de su sotana porque decía que yo tenía las manos frías, y me hacía
sentir su erección”, relató la joven a Prensa Obrera.
Además
aseguró que el sacerdote, durante la confesión, “me preguntaba si sabía
masturbarme y como le decía que no, me explicó con sus dedos, sin tocarme, cómo
tenía que hacer. Me sugirió que lo hiciera pensando en él y que en la próxima
confesión le contara cómo me había sentido”.
Sidders
abandonó La Plata a fines de junio para dirigirse a Misiones, donde cumple
funciones como secretario del obispo de la diócesis de Puerto Iguazú, monseñor
Baisi, que entre abril de 2010 y mayo de 2020 ofició como obispo auxiliar en la
capital provincial.
Sin
embargo, fuentes cercanas a la causa creen que se encontraría en algún punto
del conurbano bonaerense.
(Fuentes:
Infobae y 6Digital)