El sector
yerbatero despachó este año al mercado interno, un promedio de 22,6 millones de
kilos mensuales de yerba mate, sosteniendo su compromiso respecto a los
parámetros de calidad que exige el Código Alimentario Argentino en cuanto a la
composición y la inocuidad del producto.
En
ese sentido, desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) se destaca el
esfuerzo que realiza la industria yerbatera por proveer a los consumidores de
un alimento de calidad, honrando de esta manera la fidelidad y la confianza de
los materos argentinos. Si bien existen algunos “pícaros” que pretenden sacar
ventajas, se considera oportuno reiterar que se trata de unos pocos, ya que la
inmensa mayoría de los establecimientos procede de acuerdo a las reglas
vigentes, aplicando certificaciones IRAM e ISO en las distintas etapas de
elaboración, respetando las normas que establece el INYM y ciñéndose a lo
determinado en el Código Alimentario Argentino.

El
INYM, por su parte, desarrolla una intensa actividad de fiscalización en forma
conjunta con otros organismos como la Policía de Misiones y la Agencia
Tributaria de Misiones destinada – precisamente - a velar por la transparencia
de la actividad y la calidad, tanto de la materia prima como del producto
final.
Si
bien los mencionados “pícaros” son la minoría, sus maniobras pueden resultar
muy dañinas para el sector yerbatero, por lo cual el INYM condena de forma
contundente a este tipo de accionar y continuará trabajando para llegar hasta
las últimas consecuencias con los infractores.
Un
buen ejemplo son los procedimientos efectuados en los últimos meses respecto al
transporte y procesamiento de los palos de yerba mate, desbaratando un negocio
ilegal estimado en 147 millones de pesos.
La
yerba mate es mucho más que un producto sano y natural; es parte de la
identidad y la cultura nacional. Toda la cadena yerbatera coincide en que es
imprescindible mantener la calidad en cada paquete, porque la prioridad siempre
será cuidar a los consumidores.