La vacuna
rusa Sputnik V, que demostró seguridad y una eficacia del 91,6% en la
prevención de Covid-19, publicó los resultados interinos de la fase 3 en la
revista científica The Lancet y así se colocó entre las cuatro primeras en
validar su investigación por pares y entre las tres con una eficacia mayor del
90%.
Esto,
según el director general del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), Kirill
Dmitriev, «es un jaque mate» para
quienes la criticaban y «responde todas las preguntas de los que tenían dudas».
«Hubo muchos
intentos de desacreditar la vacuna Sputnik V y de generar dudas. Frente a eso
el Centro Gamaleya siguió trabajando»
«Hubo muchos intentos de desacreditar la
vacuna Sputnik V y de generar dudas. Frente a eso el Centro Gamaleya siguió
trabajando y demostró que hicimos bien en registrar nuestra vacuna en agosto y
en comenzar a vacunar al personal más expuesto desde septiembre», sostuvo Dmitriev en una conferencia
de prensa internacional al presentar los datos de la publicación.

El director del RDIF indicó que el
artículo publicado «en una revista de
prestigio internacional como The Lancet es un jaque mate para quienes la
criticaron y responde a todas las preguntas de los que tenían dudas. La Sputnik
V demostró ser una de las vacunas más eficaces y más avanzada».
La
revista The Lancet publicó resultados interinos de ensayo clínico fase 3 que
arrojaron que la vacuna Sputnik V, desarrollada por Centro Nacional de
Investigación en Epidemiología y Microbiología Gamaleya del Ministerio de Salud
de la Federación de Rusia, tiene una eficacia del 91,6 por ciento en la
prevención del coronavirus.
El
análisis incluyó datos de 19.866 voluntarios que recibieron tanto la primera
como la segunda dosis de la vacuna Sputnik V o placebo en relación 3-1 (es
decir que unos 15 mil fueron vacunados y unos 5 mil recibieron placebo) y en el
punto de control final hubo 78 casos confirmados de Covid-19, de los cuales 62
se presentaron en la rama placebo y 16 entre las personas que recibieron la
vacuna.

Además,
la Sputnik V proporcionó «una protección
completa contra casos graves», según la publicación.
Los
investigadores destacaron que la eficacia en el grupo de 2.144 voluntarios
mayores de 60 años fue del 91,8 por ciento y no difirió estadísticamente del
grupo de 18 a 60 años.
En
relación a la seguridad, la mayoría de los eventos adversos (94%) fueron leves
e incluyeron síndromes similares a la gripe, reacciones en el lugar de la
inyección, dolor de cabeza y astenia; en tanto que no hubo «eventos adversos
graves asociados con la vacunación, ni tampoco se presentaron «alergias fuertes ni shock anafiláctico».
Dmitriev
señaló que «cuando comenzó la pandemia
nos propusimos hacer la mejor vacuna para el mundo y esto no sólo era contemplar
la eficacia y la seguridad, sino también que sea accesible para todo el mundo»
En
relación a la accesibilidad, Dmitriev destacó que «por un lado, tiene un costo
menor de 10 dólares por dosis», y por el otro «no necesita transportarse o
almacenarse a menos 70 grados», lo que simplifica la logística; incluso
informaron que están haciendo estudios de estabilidad que arrojaron que la
vacuna se mantiene conservada entre 2 y 8 grados.

La
Sputnik V utiliza como vectores que transportan la proteína S o espícula del
SARS-CoV-2 a dos adenovirus diferentes (Ad5 y Ad26) que se administran una en
cada dosis con intervalo mínimo de 21 días.
«Esta plataforma con dos componentes
puede ser una herramienta clave en el desarrollo de vacunas a futuro», señaló
por su parte el director del Gamaleya, Alexander Gintsburgy quien enfatizó que
gracias a la utilización de dos adenovirus diferentes «la respuesta del sistema
inmunológico es más robusta».
«Esto nos lleva a tener expectativas
de que la vacuna proteja no un mes o dos meses, sino hasta dos años, pero éste
es un objetivo que tendremos que evaluar a futuro y realizar los estudios
clínicos correspondientes para ver que esto se cumpla», agregó.
Este
es el cuarto artículo publicado en una revista científica con revisión de pares
sobre resultados interinos de estudios clínicos de fase 3 de vacunas contra el
coronavirus: el primero fue el 8 de diciembre en The Lancet con los resultados
de la vacuna de Oxford y AstraZeneca, que tiene una eficacia promedio superior
al 70%.

La
segunda publicación fue el 10 de diciembre en la revista científica The New
England Journal of Medicine (NEJM) con la vacuna de Pfizer y BioNTech que
arrojó que la vacuna tiene una eficacia del 95%; en tanto que la tercera fue el
30 de diciembre, también en NEJM con los resultados de Moderna que señalaron
una eficacia del 94,1%.
La
diferencia entre la Sputnik V con las otras dos vacunas con eficacia superior
al 90% es que la rusa utiliza la plataforma de adenovirus, una tecnología cuya
seguridad ya fue probada en otras vacunas como la del ébola.
Especialistas
de diferentes países que conforman la Junta Asesora Científica Internacional
sobre la Sputnik V celebraron la publicación.
«La vacuna es 100% efectiva para
prevenir enfermedades graves o muertes, que al final es el parámetro más
crucial. Incluso después de una sola dosis del régimen de refuerzo, la
protección conferida contra la enfermedad fue del 87,6%», sostuvo Hildegund Ertl,
investigadora de The Wistar Institute (Estados Unidos).

En
tanto que el infectólogo argentino Omar Sued señaló que el artículo publicado
en The Lancet «confirma los resultados
exitosos y proporciona información adicional sobre la eficacia y seguridad de
esta vacuna en diferentes subgrupos» y añadió que «la difusión de esta información es vital para informar sobre la
ampliación y el despliegue de esta vacuna en todo el mundo».
La
Sputnik V fue registrada en Rusia en agosto y un mes después se administró por
primera vez a un grupo de voluntarios de las «zonas rojas» de los hospitales
rusos.
En
Argentina el Ministerio de Salud aprobó su «uso de emergencia» el 26 de
diciembre y desde el 29 se encuentra vacunando a la población.
Su
autorización para uso de emergencia fue aprobada, además en Bielorusia, Serbia,
Bolivia, Argelia, Palestina, Venezuela, Paraguay, Turkmenistán, Hungría,
Emiratos Árabes Unidos, Irán, la República de Guinea, Túnez y Armenia; y en la
actualidad se encuentran siendo estudiada por el ente regulador de la Unión
Europea.
(Fuente: minutouno.com)