Está previsto
que las vacunas lleguen al país entre estos días lunes 28 de febrero o martes 1
de marzo. El Fondo Ruso de Inversión Directa se comprometió a regularizar la
provisión, lo que implica el arribo de un millón de dosis cada semana.
Están
previstos dos vuelos que están partiendo en estas horas, para que la partida
arribe en esos términos. La negociación final la hizo la asesora presidencial
Cecilia Nicolini, pero lo trascendente es que el compromiso del Fondo Ruso de
Inversión Directa (DRIF), es que hay un plan de normalización de las entregas,
lo que significa que se trata de un millón de dosis semanales.

Durante
las últimas dos semanas de febrero, se interrumpieron los envíos debido a las
dificultades en la producción. Fuentes del gobierno nacional, confirmaron que
la nueva partida está lista para ser subida
a los aviones.
Todo
el proceso de producción de la Sputnik V viene con demoras por dos factores. El
primero es que pasó a ser una vacuna muy buscada, por su eficiencia y por sus
escasísimos efectos negativos. La segunda razón, es que está tardando el
proceso de transferencia de tecnología del Instituto Gamaleya a un laboratorio
de India. Según parece, están afinando el control de calidad.

-La distribución de las
vacunas que llegaron
Hasta el
momento, la Argentina recibió 2.704.000 dosis de tres vacunas, Sputnik V,
Oxford/AstraZéneca y Sinopharm. El Monitor Público de Vacunación, sin embargo,
consigna que por el momento se distribuyeron 1.737.000 vacunas, de las cuales
se aplicaron 903.000. Pese a que los grandes diarios utilizan esos números para
dar la impresión de que existe un atraso, la realidad es que las vacunas y la
registración tienen su proceso:
Hay
580.000 dosis que llegaron el martes pasado y que recién se aplicarán en los
próximos días. Por lo tanto, es obvio que no pudieron ser aplicadas.
Sucede
que, cuando llegan, las vacunas tienen que ser "aduanizadas", después
"desaduanizadas", se deben llevar a un depósito, contabilizar,
dividir logísticamente, llevar a los vacunatorios. Eso suele llevar cuatro o
cinco días, como mínimo.
Además,
aunque a un vacunatorio le envíen la dosis 2, no las puede aplicar porque debe
esperar el tiempo requerido. Hay discrepancias en la registración. Por ejemplo,
en la Provincia de Buenos Aires se aplicaron 420.000 dosis y figura que se
aplicaron 299.000. En general, no hay demoras en casi ninguna provincia: las
vacunas que llegan, se aplican.

La oposición y los grandes medios
alineados con la oposición política, utilizan cualquier recoveco para hostigar al
gobierno nacional en la cuestión de las vacunas. Días y días estuvieron
dedicados a que hubo unas 30 vacunas aplicadas a personas que no correspondía,
episodio por el que debió renunciar el ministro Ginés González García. Como
suele ocurrir, también corrieron a Comodoro Py a judicializar un hecho que está
penalizado por delitos muy menores, algunos que tienen como pena la
inhabilitación (malversación), o el incumplimiento de los deberes de
funcionario público (parte de un mes de prisión). Está claro que nadie se llevó
dinero al bolsillo, que no hubo un negociado, por lo que los delitos son menores.
Aún así, Comodoro Py no se pierde el show y la gestión anterior, que dejó
vencer millones de vacunas y redujo al mínimo la estructura de salud, impulsa
hasta movilizaciones.
-Impulso a la campaña de
vacunación
La
llegada de más de 1.500.000 vacunas permite acelerar la vacunación de personas
mayores. Como se sabe, las vacunas chinas de Sinopharm fueron destinadas a los
docentes, principalmente porque no están aprobadas para mayores de 60. A las
904.000 que llegaron el jueves a la noche se sumarán las 96.000 que vendrán en
vuelos de línea y que estarán en Ezeiza el domingo.
Pero
las Sputnik que vienen ahora darán la oportunidad, por ejemplo, de avanzar en
la vacunación de CABA y en otros distritos donde sólo se pudieron aplicar a
mayores de 80. Todo indica que en la Ciudad de Buenos Aires se abrirán los
turnos para los mayores de 70 o de 75, depende exactamente de la cantidad que
llegue.

CABA
recibe el 7 por ciento de lo que ingresa al país, una distribución que se hace
de acuerdo al porcentaje de población del censo nacional. En la provincia de
Buenos Aires, que recibe el 40 por ciento de todos los cargamentos, se podrá
avanzar fuertemente en los mayores de 60, un proceso que ya está en marcha.
El
gran desafío, obviamente, está en vacunar la mayor cantidad de personas de
riesgo antes de que llegue el frío. Como se sabe, no es que el frío en sí mismo
sea un factor de la covid-19, sino que lleva a que las personas estén más
tiempo en lugares cerrados y, por lo tanto, se contagien por el efecto aerosol
que se produce por la boca al hablar o estar cerca.
(Por
Raúl Kollmann para Página 12)(Fotos: portada/Infobae - encabezamiento de columna/Télam)