El Instituto
Nacional de la Yerba Mate (INYM), en este 8 de marzo, rinde homenaje a las
mujeres, especialmente a las vinculadas con el sector yerbatero, un vínculo que
marca presencia desde las primeras plantaciones sistemáticas y se afianza día a
día.
“Las mujeres están presentes desde el inicio
de la actividad, generando plantines en improvisados pero bien cuidados
viveros; abriendo picadas, preparando el suelo y luchando contra la capuera
para que tomen forma las primeras plantaciones; en la tarefa sumando hojas a
los raídos; acarreando leña y cuidando el fuego que deshidrata la materia prima
en los barbacuás; preparando el espacio para las reuniones que luego se
traducirían en cooperativas; haciendo números y atendiendo a potenciales
clientes en las incipientes industrias,
y alcanzando el mate que da calidez en momento difíciles e inspira a superar
los desafíos”,
destacó el presidente del INYM, Juan José Szychowski.

En
el año 1977, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) designó oficialmente el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, en
memoria de las 129 mujeres que murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de
Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con
permanencia en su lugar de trabajo.
A
partir de la declaración de la ONU, se conmemora en todo el mundo la lucha de
las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus
derechos.
Las
mujeres “son protagonistas no importa el
lugar que ocupen”, continuó Szychowski. “Siempre han demostrado capacidad para
ir más allá de lo que culturalmente se le impuso, y específicamente en yerba
mate, podemos decir que son hacedoras en las 165 mil hectáreas plantadas; en
los 11.500 productores, en cada nueva zafra, en los 193 secaderos, en las
entidades cooperativas y en los 115 molinos fraccionadores; están en cada mate
que tomamos en la Argentina y en otros países del mundo, y desde hace 18 años,
también en el INYM”, agregó, reivindicando el rol femenino en la
construcción de la sociedad.

“A cada una de las mujeres que
trabajan en el INYM y también a las que de una u otra forma son parte de toda
la cadena yerbatera, quiero acercarles hoy un cálido saludo y el deseo de que
puedan desempeñarse siempre con plenitud, con libertad para desplegar sus
capacidades”,
concluyó el Presidente del INYM.