Un hombre de
46 años diagnosticado con coronavirus se fugó del hospital por miedo a ser
intubado e intentó esconderse en un supermercado del municipio de Cantaduva, en
el estado de San Pablo. Fue detenido poco después por la policía en la tienda,
ubicada frente al hospital y luego
trasladado de vuelta en ambulancia al centro médico.
“No pudimos descubrir cómo un paciente a punto
de ser intubado logró salir del hospital y entrar al supermercado. Pero sabemos
que estaba bastante asustado por el procedimiento “, dijo el comisario Amauri
Cesár Pelarin.

En
las redes sociales surgieron rumores de que el hombre estaba escupiendo e
infectando los productos de las estanterías del supermercado, pero el delegado
policial lo negó: “Eso es totalmente
falso. El hombre tenía miedo e intentó esconderse en el supermercado, pero no
agredió a nadie. Es cierto que oponía resistencia por volver al hospital”.
“Estaba desesperado”, agregó Pelarin en diálogo con el sitio G1.
Según
algunos medios locales, el paciente salió por la ventana de su habitación y
después saltó las rejas del hospital. Por su parte, el supermercado comunicó
que se adoptaron todas las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades
y “se desinfectaron todos los productos y
todas las instalaciones por precaución”.

-Colapso del sistema de
salud brasileño
Brasil atraviesa “el mayor colapso sanitario y hospitalario de su historia”, según
indicó la semana pasada la Fundación Oswaldo Cruz. Este viernes se reportó un
récord de 3.650 muertos por coronavirus en 24 horas y la pandemia ya dejó más
de 307.000 personas muertas en el vecino país.
El
promedio de muertes en siete días es actualmente de 2.400, más del triple que a
inicios de enero (703). El balance también mostró el viernes que 84.245
personas se contagiaron de coronavirus en las últimas 24 horas, sumando un
total de 12,4 millones desde el primer caso registrado en febrero de 2020. El
jueves, el número de infectados superó por primera vez los 100.000 en un día.

Con
212 millones de habitantes, Brasil es el segundo país con mayor número de
fallecidos y contagios por covid-19, superado únicamente por Estados Unidos.
La
segunda ola de la pandemia parece no tener freno, alimentada por una variante
surgida en Manaos y considerada mucho más contagiosa que la cepa original. La
vacunación, en tanto, avanza a pasos lentos : 12,64 millones de brasileños
recibieron la primera dosis hasta ahora, apenas un 5,9% de la población.
Para
mitigar los contagios, varios estados, entre ellos Sao Paulo y Rio de Janeiro,
decretaron un feriado por diez días a partir de este viernes 26 hasta el 4 de
abril, para disminuir los desplazamientos. Fabricantes de autos como Nissan,
Toyota y Renault anunciaron una parada de 10 a 15 días en algunas de sus
plantas para evitar la propagación del virus entre sus trabajadores, al igual
que Volkswagen y Mercedes-Benz.

(Foto: archivo)
El
gobierno intenta acelerar la vacunación, con el objetivo de inocular al menos
un millón de personas por día, según anunció Marcelo Queiroga, el nuevo y
cuarto ministro de Salud del gobierno de Bolsonaro.
Este
viernes, el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, anunció que el prestigioso
Instituto Butantan (que ya fabrica la china CoronaVac por un acuerdo) está
desarrollando la primera vacuna local, llamada ButanVac, con la expectativa es
producir 40 millones de dosis desde mayo y empezar a aplicarla en julio.
Pero
antes debe obtener autorización del regulador sanitario para empezar sus
ensayos clínicos en abril. También espera luz verde para pruebas un proyecto
desarrollado por la Facultad de Medicina de Ribeirao Preto: se trata de la
Versamune®-CoV-2FC.
(Fuente: G1 - Resumen: TN)