La irrupción
de la pandemia del coronavirus Covid-19, impactó las economías de todos los
países y generó una crisis global sin precedentes. Ningún país pudo escapar al
derrumbe de su PBI. Y la Argentina no fue la excepción. Sin embargo, destacó el
último informe de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), la economía
local cayó más que otras por no contar con suficientes fuentes de
financiamiento, cuestión heredada del gobierno anterior.
Así,
en el cuarto trimestre del año pasado, el Producto Bruto Interno (PBI) se
contrajo 4,3% en la comparación interanual al tiempo que la actividad económica
experimentó una caída interanual de 9,9% durante el año 2020.

Según
datos publicados por el Centro de Estudios para la Producción (CEP), durante el
año 2020 todas las economías del continente americano presentaron caídas
interanuales entre las que sobresalieron las de Perú, Argentina, Ecuador y
Honduras con bajas de 11,1%, 10%, 8,7% y 8,5%. A su vez, las que registraron
menores descensos fueron Paraguay (-0,5%), Guatemala (-1,8%), Estados Unidos
(-3,7%) y Brasil (-4,1%).
A
pesar de este sombrío antecedente el informe de la Undav destaca que para este
año "la economía argentina podría tener un repunte promisorio respecto a
otras economías".

El
FMI estimó que Argentina podría crecer un 4,5% en 2021. No obstante, y dados
los buenos resultados en algunos segmentos de la industria y la construcción en
los primeros meses del año, el ministro de Economía, Martín Guzmán, revisó las
proyecciones del presupuesto 2021 al alza y estimó un repunte en el corriente
año del 7% (frente al 5,5% del presupuesto nacional).
En
enero del corriente año, el Índice de Producción Industrial (IPI) creció un
4,4% con relación a enero de 2020. A nivel sectorial, 10 de los 16 sectores se
expandieron en enero de 2021. El sector que más creció fue el de Productos
minerales no metálicos (31,5%), seguido de maquinaria y equipo (31,2%). La
producción de las PyMEs industriales, que mide la Red-CAME, viene mostrando un
comportamiento similar. En febrero de 2021 la producción de las PyMEs creció un
0,4% interanual resultando el tercer mes consecutivo de crecimiento.

A
nivel mundial, en enero del 2021, China, Taiwán, Corea del Sur y Argentina
fueron los países que más expandieron su producción manufacturera en relación
con el mismo período del año anterior, con 39,5%, 19,7%, 7,4% y 4,4%
respectivamente. De igual manera, Japón (-5,2%), Reino Unido (-5,2%) y Chile
(-4,4%) computaron las mayores contracciones.
Por
el lado de la construcción, en enero de este año, el ISAC creció por tercer mes
de manera interanual, esta vez con un notorio incremento del 23,3% en
comparación con enero de 2020. Por su parte, la serie desestacionalizada mostró
un incremento mensual del 4,4% en relación con diciembre del 2020, siendo el
octavo mes de crecimiento desde el piso de abril (solo en agosto se retrajo un
1,4%).

Por
su parte, los insumos para la construcción presentaron un crecimiento
interanual en 11 de los 12 sectores. Como en el mes anterior, la única
contracción fue la del yeso (-3,3%.), empero mucho menor al registrado en
diciembre 2020 (9,1%). Los sectores que más crecieron fueron pisos
revestimientos y cerámicos (51,0%), ladrillos huecos (44,1%), Asfalto (35,8%) y
artículos sanitarios (30,2%) respectivamente.
Las
medidas adoptadas por parte del gobierno nacional con el objetivo de reducir la
velocidad de los contagios afectaron de sobremanera la actividad económica. En
este escenario, ante la imposibilidad de colocar deuda en el mercado de
capitales local en buena parte de 2020, la emisión monetaria emergió como la
única vía para financiar los gastos destinados a mitigar las consecuencias del
aislamiento social preventivo y obligatorio sobre el conjunto de la economía.

"Dado que las restricciones a la
circulación se flexibilizaron como consecuencia de la disminución de los
decesos y contagios, las fuerzas productivas comenzaron a ganar intensidad con
implicancias positivas sobre la recaudación tributaria, al mismo tiempo, que el
financiamiento vía emisión monetaria se redujo conforme a la reactivación de la
actividad económica", señala la Undav y completa: "De igual modo, la
estabilización macroeconómica llevada adelante durante el año pasado posibilitó
el acceso al mercado de capitales local, lo que redundó en una menor necesidad
de asistencia al tesoro nacional a través del Banco Central de la República
Argentina (BCRA)".
Y
concluye: " Por consiguiente, la
consolidación de la recuperación económica y el trabajo realizado para sanear
las finanzas públicas por parte de la actual administración nacional permitió
que el nivel de incertidumbre con respecto al mediano plazo se reduzca. Al
mismo tiempo, que las expectativas de los agentes económicos experimentaron una
notable mejoría a causa de las perspectivas de recuperación realizadas por
diferentes organismos nacionales e internacionales”.
(Fuente: minutouno.com)(Imagen de portada: El Diario de C. Paz)