En el
contexto de una compleja situación generada por la emergencia sanitaria vigente
en el país y en buena parte del mundo, el sector yerbatero realiza un gran
esfuerzo para abastecer el consumo, tanto en el mercado interno como en el
externo. Y los números dan cuenta de ese compromiso con los materos: los datos
estadísticos registrados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)
revelan que durante marzo del año en curso el consumo de yerba mate elaborada
en la Argentina alcanzó los 22,04 millones de kilos, totalizando 62,78 millones
para el primer trimestre.

En
cuanto a las exportaciones, el ritmo de los embarques también se mantuvo
constante, ya que durante marzo pasado los despachos sumaron 2,79 millones de
kilos, acumulando un volumen de 8,81 millones de kilos para el periodo enero –
marzo de 2020.
Más
allá de su predilección por el mate, en gran medida la respuesta de los
consumidores se debe a la campaña desarrollada por el INYM y los yerbateros
específicamente orientada a estos tiempos de aislamiento, social, preventivo y
obligatorio. “No compartir el mate”, “extremar el cuidado en la higiene los
paquetes de yerba, en los mates, bombillas y termeras” son los principales
mensajes transmitidos y que buscan aportar a la prevención del Covid-19.

-Cosecha
Respecto
a la cosecha, las declaraciones juradas indican que entre enero y marzo
ingresaron a secaderos 121,81 millones de kilos de hoja verde. Cabe recordar
que durante los meses de diciembre, enero, febrero y marzo se desarrolla la
denominada “zafra de verano”, en la cual los volúmenes de materia prima suelen
ser inferiores a los procesados en el transcurso de la “zafra gruesa” que se
extiende desde abril hasta septiembre.
-Formatos
Tal
como se viene manifestando históricamente, los envases de medio kilo mantienen
la preferencia de los consumidores. Durante el mes febrero los paquetes de
medio kilo representan el 55,94 % de las salidas de molinos al mercado interno.
Con el 37,70 % se ubicaron los paquetes de un kilo, con el 1,65 % los envases
de dos kilos, y con el 1,18 % los de cuarto kilo. En el ítem ‘otros formatos’
las salidas alcanzaron 0,31 %, mientras que 3,22 % correspondió al rubro ‘sin
estampillas’.
Es
importante destacar, de acuerdo a los datos históricos que se mantiene con
pocas variantes la participación de los distintos formatos en las salidas de
molino con destino al mercado interno, concentrando los formatos de ½ y 1 kilo,
el 93,64 % de las mismas.

-Prevención ante el Covid19
Además
de la confección de las estadísticas mensuales, el INYM continúa realizando
todas sus demás tareas habituales en el marco del Aislamiento Social,
Preventivo y Obligatorio dispuesto por el Gobierno Nacional.
En
ese sentido, se recuerda que ha restringido la atención al público, manteniendo
abiertos los canales digitales y no presenciales para todos sus trámites y
diligencias. Toda la información actualizada, como así también los trámites,
correos electrónicos, números telefónicos y dirección de correo postal se
encuentran a disposición en la plataforma www.inym.org.ar.
En
cuanto al sector yerbatero, el INYM también recuerda que la producción y
elaboración de yerba mate integra el lote de actividades exceptuadas del
Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio dispuesto por el Gobierno
Nacional, por lo cual se encuentran habilitadas las tareas de cosecha, como así
también las que se desarrollan en secaderos y molinos.
Por
este motivo -tal como se informó en comunicados anteriores- el INYM sostiene
que la seguridad de la familia yerbatera es sumamente importante, tanto ante la
pandemia vinculada al COVID 19 como a la epidemia de dengue, considerando
necesario seguir las recomendaciones que efectúan los organismos sanitarios y
adoptar algunas de las medidas tomadas en otras cadenas productivas.
A
continuación, se reiteran algunas de las principales medidas a adoptar y se
insiste en remarcar que ante cualquier duda deben recurrir a las autoridades
policiales y sanitarias de su zona. En la plataforma web www.inym.org.ar el
Instituto Nacional de la Yerba Mate irá actualizando permanentemente toda la
información que considera puede ser de utilidad para los operadores yerbateros
y la opinión pública en general.

-En la chacra:
Incrementar
la higiene de los establecimientos.
Evitar
el uso compartido de elementos y herramientas de trabajo.
Realizar
con frecuencia la limpieza y desinfección de herramientas y equipos, utilizando
alcohol en gel o alcohol diluido (tres partes de alcohol y una de agua) y para
las superficies lavandina.
-Traslado del personal, tarefa y
flete:
Se
recomienda que, en la medida de lo posible, cada tarefero realice su traslado
en forma individual, por sus propios medios y evitando aglomeraciones. Se
recuerda que el uso de barbijo o tapabocas es obligatorio en las provincias de
Corrientes y Misiones.
De
no ser posible, el traslado de trabajadores debe ser realizado con transporte
habilitado, debiendo respetarse en todos los casos, la distancia mínima
recomendada por los organismos competentes.
No
compartir cabina de camión, cosechadora o tractor.
No
se deberá compartir mate, tereré, utensilios para tomar agua. Debe haber
disponibilidad de agua y cada trabajador con vasos o botellas individuales.
En
el momento de la cosecha, no trabajar de a pares. Cada cosechador deberá tener
su lineo o zona de cosecha. También deberán marcarse las ponchadas, tijeras y
serruchos para que sean personales. Las herramientas deben lavarse por lo menos
dos veces al día.
Los
guantes, en caso de no sean descartables, deberán ser lavados o desinfectados.

-Secaderos o playas de acopio
Es
importante que el camionero se traslade solo sin acompañante.
Evitar
la congestión de personas en la báscula.
La
comunicación entre el personal del secadero y el camionero debe mantenerse al
aire libre y respetando la distancia recomendada de 1,5 metros.
Sólo
deben estar en el lugar el personal mínimo indispensable para la actividad.
Rociar
las ponchadas con agua y lavandina, una vez descargadas.
Para
evitar las picaduras de mosquito y prevenir el dengue, utilizar ropa adecuada y
repelentes en las áreas del cuerpo expuestas y no dejar recipientes con agua
que puedan servir de criaderos de mosquitos.