Se desarrolla
en distintas chacras, en toda la zona productora y cada vez son más los
yerbales con cubiertas verdes de verano
y de invierno. De esta forma, se consolida la propuesta técnica del Instituto
Nacional de la Yerba Mate (INYM), de buen manejo de suelo y de planta para
mantener y mejorar la fertilidad y lograr una mayor productividad en el mediano
y largo plazo.
La
ing. agr. Silvina Machuca, integrante del Servicio de Extensión Yerbatero del
INYM, quien trabaja en chacras de Montecarlo y Puerto Rico, contó que “de a poco el productor va adquiriendo mayor
interés por las cubiertas y decide utilizarlas en reemplazo de herbicidas
porque resultan más ventajosas, son más económicas y generan mayores beneficios
a la planta de yerba”.

La
asistencia del INYM abarca la entrega de semillas de cubiertas verdes de verano
y de invierno y el asesoramiento para sembrar, con la mirada puesta en
multiplicarlas y compartirlas con más productores.
“En esta zona, se hicieron 4 parcelas
de cubiertas de verano a modo de obtener semillas. Ya se cosecharon. Los lotes
tenían mucuna, crotalaria y poroto sable. La idea es repartir esas semillas en
otras chacras en el mes de septiembre e ir replicando los lotes semilleros”, detalló Machuca.
Actualmente,
continuó, “se están entregando semillas
de cubiertas de invierno -avena, ryegrass y cebadilla- para consociar con nabo
forrajero y vicia villosa. El objetivo es también que el productor comience a
obtener sus semilleros e ir replicando a otros lotes”.

Machuca
volvió a destacar “la experiencia de
productores que decidieron dejar de usar
herbicidas a partir de la incorporación de cubiertas verdes; empezaron a ver
resultados concretos, por un lado disminuyeron los costos y por otro lado se
empezó a notar que la planta de yerba emite brotes desde abajo, cosa que antes
no se veía”.
Con
la incorporación de cubiertas verdes se logra incrementar la materia orgánica,
la macro porosidad, la infiltración y la disponibilidad de agua, mejorar las
propiedades físicas y el reciclado de nutrientes en el suelo. Todo esto aporta
beneficios que pueden repercutir en una mayor cantidad de ramas y hojas en las
plantas de yerba mate, lo que resulta en una mayor productividad.
El
INYM, a través de los técnicos del Servicio de Extensión Yerbatero, acerca a
las chacras semillas de avena negra, nabo forrajero, reygrass, cebadilla
criolla, lupino, colsa y vicia villosa, maní forrajero, poroto sable, mucuna,
crotalaria, entre otras cubiertas verdes, algunas de ciclo anual con resiembra
natural y otras perennes, no necesitan sembrarse todos los años.
