El titular de
la cartera de Economía nacional, señaló que la resolución de la crisis de la
deuda en el marco de la pandemia "requiere sentido común, colaboración e
ideas frescas en interés tanto de los acreedores internacionales como de
Argentina".
Este
domingo 3 de mayo, Martín Guzmán, firmó una columna de opinión que se publicó
en el influyente diario británico, Financial Times titulada "Argentina
no puede pagar más a los acreedores", en la que ratificó los
términos de la propuesta presentada formalmente y recientemente, a los
tenedores.

El
funcionario, sostuvo que "incluso
antes de que Covid-19 golpeara, la trayectoria de la deuda del país estaba
fuera de control" y, agregó, que ahora con la pandemia declarada y la
crisis económica que conlleva se "ha
devastado las exportaciones y los ingresos fiscales. Como en cualquier otro
lugar, la enfermedad ha obligado a la adopción de medidas de emergencia
destinadas a mantener un sustento mínimo para los desempleados y evitar un
colapso económico total".
El
titular del Palacio de Hacienda indicó que "en estas condiciones estamos negociando con los acreedores
internacionales más de $ 65 mil millones de deuda pública. Resolver la crisis
de la deuda en tales circunstancias requiere sentido común, colaboración e
ideas frescas en interés tanto de los acreedores internacionales como de
Argentina".
Además
observó que "Argentina ha sufrido
una larga historia de auges, caídas y reformas económicas fallidas. La nación
ha incumplido su deuda ocho veces, sufrió hiperinflación dos veces y atravesó múltiples
crisis de balanza de pagos, así como 20 programas económicos respaldados por el
FMI en 60 años".
"Esa historia proporciona el
principio rector con el que hemos construido el proceso de reestructuración de
la deuda: proponer, de buena fe, un rediseño de nuestros compromisos de deuda
para crear sostenibilidad económica a largo plazo, para que Argentina pueda
cumplir y cumpla las promesas hechas a sus acreedores", señaló Guzmán.
Consideró
que "a los acreedores les conviene
evitar los patrones destructivos del pasado de promesas imposibles y crisis
repetidas. Se acabó el tiempo de las ilusiones. En el nuevo mundo de Covid-19,
no podemos seguir gastando el 20% de los ingresos del gobierno o más en pagos de
deuda, como algunos acreedores han preguntado efectivamente. Es simplemente
imposible".

(Imagen: resumenlatinoamiericano.org)
"Estos son tiempos muy difíciles
para los tenedores de bonos, y Argentina es un anticipo de lo que vendrá para
los países deudores en dificultades en todo el mundo. Pero los tenedores de
bonos tienen una opción: reconocer los desafíos históricos y buscar nuevas
formas de avanzar, o insistir obstinadamente en términos de reembolso miopes
que parecen proporcionar retornos rápidos pero solo degradan a los países
deudores y socavan su capacidad de reembolso", remarcó el ministro
En
la columna de opinión, sostuvo que "las
demandas insostenibles solo pueden generar resultados insostenibles" y,
explicó, "seamos claros: este no es
un juego de hojas de cálculo. Está en juego el destino económico de 45 millones
de ciudadanos argentinos. Más del 35 por ciento de nuestra población y el 52
por ciento de los niños ya están en la pobreza".
Además
el ministro de Economía señaló que "los
escenarios de pago que hemos construido requieren un espacio de respiración
para permitir la recuperación económica y la reconstrucción de nuestras
posibilidades de generación de ingresos".
"Nuestra oferta incluye un
período de gracia de tres años, una reducción del 5.5 por ciento en el capital
de los bonos y una reducción del 62 por ciento de los pagos de intereses. Deja
a los acreedores con un cupón de bonos promedio de 2.3 por ciento, en
comparación con su promedio actual de 7 por ciento, que no es bajo considerando
el entorno actual de tasas de interés", resumió Guzmán.
El
ministro fue taxativo: "No estamos
pidiendo a nuestros acreedores que pierdan, sino que ganen menos. Forzar una
mayor austeridad para pagar más, no solo sería económicamente desastroso, sino
también inaceptable política y moralmente y, en última instancia,
insostenible".
(Fuente: minutouno.com)