Por medio de
la Resolución 152/2021 publicada este lunes 9 de agosto, en el Boletín Oficial
de la Nación, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), confirmó
la Resolución 170/2021 que había sido aprobada por el INYM el 17 de junio
pasado estableciendo un mecanismo para la distribución equitativa de la nuevas
plantaciones yerba mate, a partir del próximo año.
“Tal como surge de las áreas
ministeriales con competencia en materia de desarrollo regional, la medida
adoptada favorece el arraigo de los pequeños productores, fomentando un sistema
productivo más amplio y democrático”, sostiene en su parte argumentativa la
resolución que lleva la firma del ministro Luis Basterra.
En
ese sentido, cabe recordar que la medida dispuesta por el INYM determina que a partir de enero de 2022 todos los
productores inscriptos podrán incorporar hasta 5 hectáreas de nuevas
plantaciones. Además, podrán implantar
anualmente hasta el 2% de las superficies de yerbales ya existentes y
declarados ante el INYM, y estarán habilitados para reponer todas las plantas
secas o muertas dentro de un lote ya declarado, sin alterar la densidad
original de la plantación.

Actualmente
la cuenca yerbatera de Misiones y Corrientes abarca 174.820 hectáreas, contando
con 9.983 productores registrados. “Las medidas adoptadas importan la
posibilidad de aumentar la superficie cultivada en 49.415 hectáreas lo que
posibilita un incremento en el primer año de más de un 28,26% de la superficie
destinada a la producción”, destaca la resolución de la MAGYP, en
coincidencia con las proyecciones efectuadas por el INYM al momento de promover
este ordenamiento de la actividad yerbatera.
En
ese sentido, el presidente del INYM, Juan José Szychowski, recordó que la
medida persigue una finalidad “altamente social” y que fue adoptada ante el
pedido explícito formulado por las entidades de la producción. “Pretendemos que nadie quede afuera y que el
incremento en el potencial productivo se distribuya entre todos los
productores”, remarcó y reiteró que el incremento anual de nuevas plantaciones
“será más que suficiente para abastecer de yerba mate elaborada al mercado
local y las exportaciones”. También destacó “el apoyo permanente del Gobernador
de Misiones, Oscar Herrera Ahuad y del Ministro del Agro y la Producción,
Sebastián Oriozabala, quienes respaldaron esta decisión del INYM y se lo
expresaron al ministro Basterra”.

“No se trata de una medida inamovible,
sino que será revisada periódicamente de acuerdo a cómo evolucionen los
indicadores del sector yerbatero”, sostuvo Szychowski. Precisamente para abordar ese
aspecto, en su articulado la resolución del Ministerio de Agricultura determina
la creación de una “Comisión de
Seguimiento de la Resolución N° 170/21”, que estará integrada por ocho
representantes: uno en representación de los trabajadores rurales del sector,
uno por los productores, uno en representación de los secaderos, uno por las
cooperativas, y uno por el sector industrial; además un representante por cada
provincia productora y uno más en representación
del Poder Ejecutivo Nacional.
ACCESO A LA RESOLUCIÓN 152/21 MAGyP 
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/247840/20210809
-Arraigo en las chacras
Al
momento de apoyar la decisión del INYM el Ministerio de Agricultura hizo
especial hincapié en aspectos que van más allá de la cuestión netamente
productiva, destacando el valor social y cultural que tiene el cultivo de yerba
mate en la vida cotidiana de miles de pequeños productores. “Se debe tener presente que la relación de
las personas y de las familias con la tierra, es una relación cultural que va
más allá del factor productivo; es una relación que viene desde los Pueblos
originarios, que continúa con la llegada de los misioneros Jesuitas, con las
inmigraciones de los siglos XIX y XX, es la historia cultural de nuestros
ancestros que trabajaron la tierra y, por lo tanto, se intenta mantener el
arraigo para que las futuras generaciones puedan continuar, vivir y trabajar de
la producción de éstos cultivos”, expresa, para luego agregar que “lo contrario
sería permitir el latifundio, que genera una forma de producción y comercio
monopólico, con distorsión de abastecimiento y precios, expulsando a las
familias de medianos y pequeños productores de sus territorios, condenándolos a
vivir de aquello que no pueden, y trabajando de lo que no saben en los ejidos
urbanos”.

Para
el ministerio de Agricultura se debe considerar, incluso, conceptos como los
aportados por la Compañía de Jesús (orden Jesuita) cuando siglos atrás promovió
la producción de yerba mate en colaboración con el Pueblo Guaraní, trayendo
consigo principios y valores culturales que en la actualidad permanecen. “Producto de aquella herencia jesuítica hoy
se sostiene con convicción que existe un destino universal de los bienes”, explica
y puntualiza que “dentro de esos valores,
en la Carta Encíclica ‘Sollicitudo rei socialis’ de Juan Pablo II surge que los
bienes de este mundo están originariamente destinados a todos. El derecho a la
propiedad privada es válido y necesario, pero no anula el valor de tal
principio. En efecto, sobre ella grava ‘una hipoteca social’, es decir, posee,
como cualidad intrínseca, una función social fundada y justificada precisamente
sobre el principio del destino universal de los bienes”.
En
esa misma línea, considera que el Estado debe cumplir un rol “trascendental” e intervenir donde el
mercado no lo puede hacer, “implementando medidas que aseguren un modelo
productivo con inclusión social y equidad territorial”.
Finalmente, hace una
mención muy especial hacia el sistema cooperativista, al cual considera como “
el modelo deseado para el desarrollo de las
actividades culturales, dado que genera agregado de valor en origen y el
desarrollo familiar .