Estudios científicos
señalan que las personas fueron trasplantadas o están inmunocomprometidas por
alguna enfermedad, deberían ser priorizadas para recibir una tercera dosis y, en
el ministerio de Salud de Nación lo están evaluando.
Trabajos
publicados por especialistas sugieren que las personas de riesgo deberían
recibir una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus. Ante esto, la
ministra Carla Vizzotti sostuvo que están evaluando dar un refuerzo para las
personas que lo necesiten.
La
titular de la cartera de Salud de la Nación admitió que están estudiando la
posibilidad de implementar una dosis de refuerzo “a una población estratégica”, como lo están haciendo en Francia y
Alemania, entre otros países.

Además, Vizzotti señaló que: "pensar en vacunaciones periódicas siempre
estuvo en la agenda, sobre todo en personas con más riesgo de tener
complicaciones o que tienen menos robusto su sistema inmune, como los mayores
de 60 años".
En
este contexto, uno de los grupos de riesgo que podría recibir este refuerzo
serían las personas trasplantadas ya que suelen indicar medicamentos
inmunosupresores para evitar que el cuerpo rechace al nuevo órgano, pero puede
aumentar el riesgo de infecciones. De hecho, uno de los estudios publicado por
la revista especializada Annals of Internal Medicine, sugirió que la
administración de una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus
incrementa los niveles de anticuerpos en los receptores de trasplantes de
órganos que habían desarrollado una respuesta subóptima a las pautas de
vacunación estándares.
En la tanto, la Asociación Médica
Estadounidense hizo un prueba con 658 pacientes trasplantados que habían
completado el esquema de vacunación con las vacunas Pfizer/BioNTech y Moderna y
solo el 54% lograron desarrollar anticuerpos contra el SARV-COV 2.

Por
su parte, el cirujano de trasplantes Dorry Segev, de la Universidad Johns
Hopkins, lideró un trabajo donde analizaron los datos de más de 18.000 receptores
de trasplantes de órganos grandes como riñones o pulmones completamente
vacunados y hallaron que 151 de esos pacientes contrajeron el virus. Dentro de
ese, el 50% requirió hospitalización y casi uno de cada 10 falleció.
A
pesar de que la tasa de infección es baja, un 0,83% de los pacientes
estudiados, lo cierto es que es 82 veces mayor que la registrada entre la
población general vacunada, y según el especialista los resultados de su
estudio ofrecen una evidencia clínica concluyente de que los receptores de
trasplantes están menos protegidos por las vacunas.

Otro grupo que podría proteger mejor a
las personas con enfermedad renal crónica, ya que de 12 pacientes en diálisis
que inicialmente no generaron anticuerpos tras dos dosis de la vacuna, la mitad
obtuvo una respuesta de anticuerpos tras una inyección adicional, según
informaron investigadores de Francia en un estudio preliminar publicado el 6 de
julio
(Fuente: M1)