El Instituto
Nacional de la Yerba Mate (INYM) adquirió este 12 de agosto, un terreno ubicado
en Villa Lanús, Posadas, donde construirá su sede. La escritura mediante la
cual se compró el inmueble, fue firmada por el presidente de la Institución,
Juan José Szychowski, con la presencia de los integrantes del Directorio, donde
están representados todos los eslabones de la cadena yerbatera.
“Es un hecho histórico que nos
enorgullece ser parte y que es posible con el acompañamiento de todos los Directores,
un reflejo de cómo queremos la actividad yerbatera: en crecimiento con el apoyo
de cada eslabón, fortaleciéndose y abriendo caminos, porque la yerba mate, como
dijimos, no tiene techo”,
enfatizó Szychowski.

Ricardo
Maciel, representante de Misiones en el INYM,
destacó que contar con la propiedad “da
sentido de pertenencia y arraigo”, al tiempo que su par por la provincia de
Corrientes, María Herminda Gabur, expresó el deseo de que “la adquisición sea
el comienzo de un edificio que albergue el debate democrático y legítimo de las
mejores decisiones para todo el sector yerbatero”.
“Es un gran avance para el INYM desde
lo patrimonial y en lo funcional”, manifestó por su parte Raúl Ayala Torales, del sector de
la Industria, quien inició su vinculación con la Institución en momentos en que
se redactó la reglamentación de la Ley 25.564, y luego se desempeñó, en
distintas etapas, como Director.
Ramón
Segovia, Director por Trabajadores Rurales, ponderó que “es un logro muy importante, una demanda de hace muchos años que hoy
tiene un resultado positivo gracias a la actual gestión”. En la misma línea, Alejandro Lucero, de
Secaderos, subrayó que “se trata de un
momento sumamente importante, más teniendo en cuenta que el INYM va a cumplir
20 años en julio de 2022”.

“Estamos muy contentos, con esto nos
sentimos más fortalecidos, es un hecho que nos da la pauta de perdurar en
tiempo”,
reflexionó Denis Bochert, de Cooperativas. “Es
un logro de esta nueva gestión y sobre todo de Presidente del INYM que unió a
todos en este objetivo, que obtuvo unanimidad para la adquisición de la
propiedad”, enfatizó el también cooperativista Danis Koch.
“Podemos decir que tenemos casa propia, que la
familia yerbatera tiene casa propia”, celebró Nelson Dalcolmo, director por
la Producción. “Esto era muy esperado por
todos, finalmente tenemos nuestro lugar”, agregó Claudio Marcelo
Hacklander, del mismo sector. “Finalmente,
el anhelo de hace muchos años se hizo realidad. El INYM, algo que los
productores sentimos tan propio, ahora también tendrá casa propia”, dijo
Jonás Petterson, representante de ese eslabón. “A partir de hoy la Institución tiene un lugar físico que es su propiedad,
lo que le da más valor aún y nosotros los productores sentimos que tenemos
arraigo”, concluyó.
