En el marco
del Programa de Incentivo a la Producción Hortícola Comercial, el ministerio
del Agro y la Producción, a través de la Subsecretaría de Desarrollo y
Producción Vegetal lleva adelante el acompañamiento integral para el desarrollo
de emprendimientos con el cultivo frutilla.
Las
líneas de trabajo incluyen la provisión de plantines de alta calidad genética y
acompañamiento técnico para promover el éxito de las plantaciones. La entrega
de los mismos, oportunamente fue acompañada con el dictado de una capacitación
sobre el correcto manejo del cultivo: selección del material, preparación del
suelo, sistemas productivos, fertilización, cosecha y plagas y enfermedades.

Asimismo,
los miembros del Equipo Territorial Interdisciplinario (ETTI) realizan un
constante seguimiento y próximamente todas las recomendaciones estarán
disponibles en formato digital en un cuadernillo técnico del Cultivo de
Frutilla en Misiones.
Las y los productores beneficiarios
son 35 y se ubican en los municipios de: Jardín
América, Cerro Azul, San Vicente, San Pedro y El Soberbio. Fueron
seleccionados luego de un relevamiento realizado por los miembros del ETTI en
el que se analizó la factibilidad de cada establecimiento.

Cada
predio recibió hasta 1.000 plantines como Aportes No Reintegrables, teniendo en
cuenta las condiciones de infraestructura y la capacidad productiva instalada.
A la fecha, las y los productores se encuentran cosechando y comercializando en
mercados locales y zonales. El rendimiento por planta se ubica entre 500 gr. y
1 Kg. de fruta por año.
El
tipo de plantín entregado se denomina “Fresco”, proveniente de la provincia de
Mendoza de viveros que utilizan material de propagación con trazabilidad,
certificados por INASE y controlados sanitariamente por SENASA (libre de
virus). Se trata de cultivares de alta calidad genética adaptados a nuestras
condiciones agroclimáticas, con rendimientos potenciales elevados y de
excelente calidad de fruta.

Estas
características, sumadas a un buen manejo, son importantes para obtener resultados
productivos y económicos, siendo las herramientas brindadas por la cartera
agraria de fundamental importancia para promover la incorporación de
actividades diferenciadas que permitan un aumento de rentabilidad en las
chacras.
La
finalidad es que los esquemas de producción tradicionales con escasa
incorporación de tecnologías o materiales genéticos se puedan reemplazar con
sistemas productivos con una mirada comercial a escala, que sean más rentables
y eficientes.

