Ahora se le
imputan nueve delitos penales al presidente brasileño, entre ellos un crimen contra
la humanidad, que deberá ser elevado al tribunal internacional de La Haya, por lo que se le agregó al mandatario, la
prohibición de acceso a las redes sociales, además de quebrar sus cuentas.
La
Comisión de Investigación del Senado de Brasil incluye en el informe también a
los tres hijos parlamentarios de Bolsonaro y otras 76 personas, entre
ministros, exfuncionarios y empresarios.
Los
cargos contra Bolsonaro fueron presentados ante el fiscal general de la
República, Augusto Aras.

Bolsonaro
se convirtió así en el primer presidente de la historia de Brasil acusado de
crímenes contra la humanidad, algo por lo cual será presentada una denuncia
ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya.
El
relator del informe, senador Renán Calheiros, calificó en su discurso final de
homicida a Bolsonaro, a quien tildó de un “misionero
enloquecido para matar a su propio pueblo”.
“El caos del gobierno de Bolsonaro
entrará en la historia como el más bajo escalón de la indigencia humana y
civilizatoria”
y lo igualó a “carniceros” como Adolf
Hitler, Augusto Pinochet, Alfredo Stroessner y el torturador brasileño Carlos
Brilhante Ustra.
“Bolsonaro
está al lado de estos facinerosos”, subrayó Calheiros en la última sesión.

La
comisión también pidió al fiscal general y al Supremo Tribunal Federal (STF,
corte suprema) prohibir el acceso de Bolsonaro a las redes sociales y quebrar
el secreto de las cuentas del mandatario desde abril de 2020 para determinar su
responsabilidad en la diseminación de noticias falsas sobre la Covid-19.
El
pedido fue realizado en la última sesión de la comisión, luego de que las
plataformas Facebook y YouTube eliminaron la divulgación de un video de
Bolsonaro del jueves pasado en el cual vincula la vacunación contra la Covid-19
con la posibilidad de contagiarse HIV, una mentira que fue dicha durante una
transmisión en vivo.
La
novedad fue haber incluido un intento para que las redes sociales le cierren el
camino a Bolsonaro, algo parecido con lo que ocurrió en Estados Unidos con el
expresidente Donald Trump, otro negacionista de la pandemia.
El
pedido será enviado al fiscal general, Aras, y al juez del Supremo Tribunal
Federal Alexandre de Moraes, quien investiga a Bolsonaro en una megacausa sobre
fake news.
Uno
de los pedidos aprobados por mayoría en la comisión prevé quebrar el secreto
telemático de Bolsonaro en las redes de las empresas estadounidenses Twitter,
Google y Facebook para que provean los datos de administración y accesos de las
cuentas para publicar noticias falsas sobre la pandemia.

Bolsonaro
está siendo acusado de nueve delitos entre ellos “charlatanismo”, previsto en
el Código Penal, por haber lanzado una suerte de campaña para tomar remedios
sin eficacia para un inexistente tratamiento preventivo, con el objetivo de
evitar que la población haga cuarentena.
El
pedido incluye una solicitud al juez Moraes para que el presidente se retracte
de sus mentiras, so pena de una multa de 50.000 reales, unos 9.600 dólares, por
día de incumplimiento.
“El presidente es un serial killer
(asesino serial) porque las noticias falsas diseminadas en las redes por el
presidente matan”,
dijo Calheiros, del ala opositora del Movimiento de la Democracia Brasileña
(MDB).
Entre
los imputados quedó el poderoso ex jefe de gabinete y actual ministro de
Defensa, general retirado Walter Braga Netto.
Bolsonaro,
por su parte, viajó al amazónico Roraima para visitar a refugiados venezolanos
que viven en Brasil y alertó sobre “el peligro del comunismo”, en una clave
electoral para las elecciones de 2022. Lo transmitió en vivo por Facebook a la
misma hora de la sesión de la comisión, tras lo cual festejó el cumpleaños 106
de la Asamblea de Deus, pionera entre los evangélicos.
“Este
proceso del Senado es una gran fake news”, dijo el senador Marcos Rogerio, del
bloque oficialista de la comisión.
El
presidente de la comisión parlamentaria de investigación (CPI), Omar Aziz,y el
vice, Randolfe Rodrigues, destacaron el hecho histórico de este informe.
El
informe, según dijo ayer Bolsonaro, “tuvo un fuerte impacto negativo” de su
imagen a nivel internacional.
Los
cargos deberán ser elevados a la fiscalía general, al STF y a la Cámara de
Diputados.

(Depredación amazónica, foto El País)
Es
la primera vez que el Congreso acusa a un presidente de delitos contra la
humanidad.
La
sesión deberá extenderse luego de la lectura del informe de la comisión y de
otro paralelo que prepararon los senadores oficialistas que defienden al
Gobierno.
La
acusación también incluye al gobernador de Amazonas, Wilson Lima, por sus
posibles fraudes en el manejo de la pandemia en su estado, que fue centro del
horror mundial en enero, cuando los pacientes se morían en sus camas por falta
de oxígeno.
Por
este mismo asunto fue imputado el general retirado Eduardo Pazuello, exministro
de Salud.
La
cúpula y médicos de la prepaga Prevent Senior de San Pablo también fueron imputados
ante la justicia común por haber realizado experimentos con pacientes con
remedios como cloroquina, defendida por Bolsonaro y la ultraderecha como forma
e generar una inmunidad de rebaño sin cuarentena.
Bolsonaro
es acusado pero los cargos chocarán contra el fiscal general Aras, un aliado
del presidente que ha cajoneado varias acusaciones.
Los
delitos contra Bolsonaro son crimen de responsabilidad por haber defendido la
inmunidad de rebaño sin vacuna, uso irregular de dinero público, crimen contra
la humanidad, charlatanismo, prevaricato en el fraude de la compra de vacuna
Covaxin, charlatanismo, incitación al delito, falsificación de documento,
delito de epidemia y delito contra norma sanitaria como el no uso de barbijo.
