La
ponderación de la “voz del pueblo” en el Proyecto Misionerista, garantiza la
defensa de los intereses y necesidades de todos los misioneros sin distinción.
Coinciden
diferentes consultores y analistas políticos que la disociación entre el
momento de campaña y el momento de gestión, es una de las razones de la
creciente deslegitimización del sistema político.

El
momento de la campaña es el momento de los sueños, de las promesas, de seducir a
los votantes para ganar sus preferencias y consecuentemente obtener su apoyo a través
del voto.
El
candidato generalmente en tiempos de campaña despliega sus encantos y se ajusta
a un libreto. Se vende un producto encantador que al momento de gobernar y
cumplir con las expectativas, desencanta
rápidamente. Este fenómeno se ha podido apreciar claramente tanto en la alianza que
llevó al gobierno a Mauricio Macri en 2015 como en la coalición del Frente de
Todos. No cumplen lo que prometen.

Terminada
la campaña, se apagan las luces y el equipo profesional de comunicación que
acompaño en el momento electoral al candidato se aleja. El momento de las
promesas deja paso al momento en el que se debe cumplir con lo prometido.
La
historia que se contaba en la campaña sin verificación, durante el gobierno
puede ser contrastada diariamente con la realidad.
Resulta
dramático que la política no entienda que muchas veces la sociedad puede
perdonar que no todas las promesas se cumplan, pero que no está dispuesta a perdonar
que tanta cercanía durante la campaña, se pierda en el momento de hacerse cargo
del gobierno.
Sostiene
el economista y psicólogo social Luis Babino, que este novedoso entorno de alta
complejidad, intensidad y velocidad, define un nuevo sistema de legitimación
del juego político, en el cual un proyecto solo es sustentable en la medida que
logre consensos día a día en un juego donde participan cada vez más actores. En
el nuevo entorno donde debe actuar el sistema político, los ciudadanos no son
receptores pasivos de los procesos comunicacionales de la gestión
gubernamental.

-Récord legislativo
El
pasado jueves 28, tuvo lugar la última Sesión Ordinaria en la Cámara de
Representantes de la Provincia, marcando la finalización de un año que entrará
en la historia. Pese a la complejidad generada por la pandemia, el Poder
Legislativo pudo superar las vicisitudes mediante sesiones virtuales pudiendo
retornar a la presencialidad. La producción legislativa del Parlamento
misionero, fue récord a lo largo de 13 sesiones: se sancionaron 91 leyes y se
trataron más de 1.500 asuntos entre sanciones en las diferentes comisiones,
resoluciones, dictámenes y declaraciones.
En
su intervención, el Presidente de la Cámara de Representantes, Ing. Carlos
Rovira manifestó que “Esta Cámara ha
tratado asuntos todos directamente vinculados a la órbita de interés de todos
los grupos sociales de la provincia, desde el medio ambiente, la educación, la
salud, las infraestructuras, la tecnología, la juventud, la niñez, las
cuestiones de violencia de cualquier naturaleza. Todas, una especificidad nunca
vista”.

En
otro tramo de su discurso, destacó el clima que se vive dentro de la
Legislatura provincial: “Una atmósfera
absolutamente distinta. Esto habla de que Misiones está lejos de la grieta
nacional, y donde podemos, más allá de los disensos, de los pensamientos, que
obviamente creo que, ni siquiera acá hay mayoría y minorías; hay cuarenta
pensamientos diferentes, porque somos diferentes las personas y así debe ser.” Y en el orden de ideas agregó: “Yo los animo a hacer el rescate, para eso
están las estadísticas también, y los soportes históricos de este poder, y
hacer un comparativo de cómo hemos evolucionado desde cámaras y parlamentos
donde no se respetaban ni siquiera el horario. No se sabía en qué momento iba a
comenzar una sesión y menos en qué momentos terminaban. Las sesiones
terminaban, por ahí, días distintos; porque se retiraba un bloque o se retiraba
la mayoría. Ni hablar para el quórum. La no grieta en Misiones y la grieta
nacional la marca en Buenos Aires. En Buenos Aires para sesionar, primero hay
que habilitar el quórum, en el 90% de las sesiones, el quórum hizo fracasar las
sesiones. Eso sí es cerne de la grieta. Desviar la posibilidad a que el pueblo
tenga habilitado el debate, ni siquiera de sanciones estamos hablando. Bueno,
justamente nos marca lo distante. Y también nos promueve a seguir progresando y
profundizando esta cuestión.”

-Lealtad al mandante.
La semana
también estuvo marcada por una contundente manifestación del Gobernador Oscar
Herrera Ahuad en defensa de los intereses de los misioneros, cuando dijo que
era mejor tener la Zona Aduanera Especial en Misiones (vetada por el Presidente
Alberto Fernández luego de que fuera aprobada en la Ley de Presupuesto 2021)
antes de salir a controlar los precios ya que sería hipócrita gastar recursos
en controlar cuando la gente consigue todo a 50% más barato cruzando el puente.

En el mismo
sentido, calificó como “miserable” la asignación de recursos para los bosques,
que planteó el gobierno nacional en el presupuesto 2022 y consideró que si la
Nación pretende canjear créditos de carbono por deuda externa primero tiene que
“empezar por casa” y mejorar los recursos para el cuidado de los bosques.
De
esta forma, el Gobernador de la Provincia dejó en claro que los diputados
nacionales no votarán el presupuesto nacional 2022 si no aumentan los recursos
y las obras para la provincia, que se encuentra en el último lugar de las 24
jurisdicciones por decisión de la Nación.
La
misma postura tendrán los diputados nacionales del Frente Renovador de la
Concordia si son electos el 14 de noviembre: no votar nada que no beneficie a Misiones y luchar para conseguir más
obras y recursos.

En
declaraciones a medios locales, el candidato a primer Diputado Nacional de la
Renovación Carlos Fernández manifestó enfáticamente que “Nosotros tenemos bloque propio y no vamos a responder a los intereses
de Buenos Aires”, marcando una clara diferencia con los candidatos del
Frente de Todos o de Juntos por el Cambio que tendrán que ir a integrar los
bloques nacionales y votar en línea con lo que manden los presidentes de
bloque, que casi nunca tiene beneficios para los misioneros sino que solamente abona
a la discusión de la grieta nacional.
Basta
con mirar lo sucedido en el pasado para saber cual es el comportamiento de las
fuerzas políticas nacionales con Misiones cuando les toca gobernar. Ninguno de
los dos espacios, tanto Juntos por el Cambio como el Frente de Todos, ayudó a
Misiones a mejorar su coparticipación, a tener gas natural, a tener Zona
Aduanera Especial ni reglamentar el artículo 10 de la Ley de Pymes para mejorar
los precios y competir contra Encarnación.

Existe
una tendencia de ambos espacios políticos con anclaje nacional a prometer y no
cumplir con Misiones. En tiempos de campaña han demostrado grandes habilidades
para vender un producto encantador, pero el día después el único espacio que
demuestra su lealtad con el mandante es el quien lleva adelante la
transformación de la provincia a través del Proyecto Misionerista.
Por
Nicolás Marchiori (Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de
Procesos Electorales. Posgrado de Especialización en Comunicación de Gobierno y
Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer y del Centro de Análisis y
Entrenamiento Político - CAEP (Colombia)).-
