Durante la
gestión de Jair Bolsonaro la tala indiscriminada del Amazonas creció de manera
exponencial para favorecer el agro negocio. Brasil es uno de los 5 países que
más agravaron el calentamiento global.
El presidente
brasileño, aseguró que su país, que posee el 60% de la selva amazónica, es
parte de la solución y no el problema del cambio climático, en un mensaje
grabado divulgado por la TV pública de ese país.
Lo
hizo luego que Brasil presentara una nueva meta de reducción de gases de efecto
invernadero, durante la participación del ministro de Medio Ambiente brasileño,
Joaquim Leite, en un evento paralelo de la cumbre de Cambio Climático de la ONU
en el Reino Unido, a la cual el jefe del Estado brasileño se negó a ir y
prefirió quedarse de gira en Italia.

"Brasil es parte de la solución
para superar este desafío global. Los resultados alcanzados hasta 2020
demuestran que podemos ser más ambiciosos", dijo Bolsonaro en un mensaje grabado
la semana pasada.
Bolsonaro
dijo que el plan nacional de Crecimiento Verde de su gestión impulsa atraer
inversiones a la economía renovable generando empleos en actividades
sostenibles. En Glasgow, el ministro Leite, jefe de la delegación, hizo el
anuncio de nuevas metas que según los especialistas no cuentan con detalles
sobre la ejecución para alcanzarlas.
"Presentamos una nueva meta
climática, más ambiciosa, pasando de 43% a 50% hasta 2030 de reducción de
gases, y de neutralidad de carbono hasta 2050, algo que será formalizado en la
COP26",
dijo en su discurso el ministro Leite.

Brasil
se encuentra bajo presión internacional a raíz de la legislación que Bolsonaro
busca aprobar para permitir la ganadería, agricultura y minería en las reservas
indígenas amazónicas, luego de que aumentara la deforestación para actividades
ilegales desde que asumió en 2019.
Los
ambientalistas fustigaron el discurso de Leite al considerar que no existe un
programa de ejecución de estas reducciones y que Brasil ha recalculado sus
metas sin tener en cuenta lo prometido en 2015 en el Acuerdo de París por el
entonces gobierno de Dilma Rousseff.
"Si Brasil quiere presentar un compromiso
con el Acuerdo de País la meta debería ser de 80% de reducción", dijo la entidad
Observatorio del Clima.
(Fuente: M1)