En el medio
de un tironeo que por estos días se da dentro del gobierno brasilero, hay miles
de turistas que esperan novedades para saber si pueden viajar en auto o
colectivo a alguna playa brasileña en estas vacaciones de verano.
En
la administración del gobierno que conduce Jair Bolsonaro también hay grieta, de
la que actualmente están pendientes muchos “misioneros” que desean pasar sus
vacaciones de verano en alguna playa del vecino país.
Un
lado de los intereses en pugna,
concentra a los ministerios de Turismo y de Transporte, que pujan por
abrir la frontera terrestre del gigante sudamericano, para permitir el ingreso
a través de las rutas de colectivos y autos particulares con turistas de países
vecinos que quieran llegar hasta alguna costa con arena y mar.

En
el otro lado, se encuentra el ministerio de Salud del gobierno brasileño que
resiste la apertura terrestre con el argumento de que todavía no están
organizados los corredores seguros para que puedan circular los turistas
extranjeros que ingresarían si se abren las fronteras terrestres.
En
ese universo de expectativa, hay muchos misioneros a la espera de definiciones,
para saber si podrán hacer el tradicional viaje por ruta hasta alguna playa de
los estados del sur brasilero a tomar las ansiadas vacaciones de verano, que
además este año tienen el plus de ser más especiales que otros veranos,
teniendo en cuenta que el año pasado en esta época del año, la situación de
emergencia sanitaria por la pandemia mantenía todas las fronteras del mundo
cerradas.

Lo
cierto es que hasta el momento no hay información oficial sobre qué parte de la
grieta del gobierno brasileño se impondrá. Desde un lado afirman que es
inminente la apertura de fronteras terrestres y que muy posiblemente eso ocurra
a partir del 1 de diciembre. Inclusive los más entusiasmados hablan de que la
nueva ordenanza podría ser publicada en estos últimos días de noviembre. Sin
embargo desde el otro sector del gobierno no dicen nada al respecto y advierten
que todavía no están pensados ni los protocolos que se deberían utilizar para
el caso de esa apertura ni tampoco la red de caminos sanitarios seguros por
donde podrían circular los extranjeros que ingresen al país.

Tampoco
hay definiciones sobre cuáles serán los requisitos que se pedirán a los
extranjeros que ingresen a ese país por vía terrestre.
Cabe
recordar que actualmente no es posible realizar un viaje en auto o en colectivo
por ejemplo desde Posadas hasta Capao da Canoa, Camboriú, Bombihas o
Florianopolis que son algunas de las playas elegidas todos los veranos por los
misioneros. El motivo del impedimento está contenido en la ordenanza número 658
del gobierno federal de Brasil que entró en vigencia el pasado 5 de octubre, a
los pocos días de la apertura del puente Tancredo Neves que comunica Puerto
Iguazu con Foz do Iguazu.
Esa
reglamentación oficial “prohíbe el
ingreso al país -es decir a Brasil- de extranjeros, de cualquier nacionalidad,
por carreteras o cualquier otro medio terrestre”.

“El gobierno brasileño está estudiando
el tema pero por ahora no hay una fecha precisa para anunciar sobre cuándo se
levantará esa restricción en la frontera terrestre” explicaron una y otra vez a El
Territorio fuentes oficiales del gobierno que conduce Jair Bolsonaro.
Debido
a esa disposición oficial del gobierno brasileño, tanto en el puente Tancredo Neves
como en la frontera seca de Bernardo de Irigoyen que son los dos pasos
habilitados con Brasil como corredores seguros en la provincia de Misiones, el
cruce de argentinos se limita a la ciudad vecina, es decir a los límites de Foz
do Iguazú y de Dionisio Cerqueira que son las poblaciones lindantes del lado
brasilero.
La
situación es diferente para el caso de brasileños que ingresen a nuestro país
por esos pasos fronterizos de Misiones y que no están impedidos de circular
hasta Buenos Aires o hasta cualquier otro punto del país si así lo desean. Y
pueden hacerlo en forma terrestre o también en avión.

-En avión si. En auto no
Según
explicaron desde Aerolíneas Argentinas, en este momento hay vuelos operativos
que conectan Argentina con Brasil. Se trata de frecuencias semanales que salen
desde los aeropuertos de Córdoba y Buenos Aires con destino a Río de Janeiro y
San Pablo. Y desde enero se sumarán vuelos que conectarán también con los
destinos de Florianópolis, Porto Alegre y Salvador de Bahia.
En
este contexto a la fecha si algún misionero desea disfrutar unos días bajo el
sol de las playas de Río de Janeiro, para llegar a ese destino deberá venir
hasta Buenos Aires para tomar un vuelo con destino al aeropuerto carioca de
Antonio Carlos Jobim más conocido como de Galeao.

Obvio
que se trata de una travesía más costosa y para la gran mayoría inaccesible
pensando en la familia tipo que encara sus viajes en auto o en colectivo, con
costos menores que los que implica un paso previo por la ciudad de Buenos Aires
para tomar los vuelos con destino a Brasil.
Finalmente
otra cuestión llamativa de las disposiciones impuestas por Brasil para ingresar
a su territorio es que debe ser uno de los pocos países del mundo, quizá el
único, que no pide esquema completo de vacunación a los extranjeros que vengan
en avión a su territorio. “Sólo es
necesario contar con un PCR negativo de las 72 horas antes del embarque al
vuelo y rellenar un formulario de declaración jurada de salud del viajero. No
se pide certificado de vacunación y tampoco ningún tipo de cuarentena”
explicaron fuentes oficiales de ese país.
(Fuente: El Territorio)(Fotos: playasdebrasil.com)