Tras la
decisión del Juez José Luis Casals de declararse competente para poner orden a
un atropello de la autoridad judicial de Jurisdicción de Corrientes en lo referente
al pedido de una empresa para plantar cientos de tallas de yerba, Misiones le
ganó la pulseada judicial a ese distrito. De ese modo, logró defender a miles
de pequeños productores yerbateros en contra del oligopolio concentrado, que
pretendía plantar miles de hectáreas en forma descontrolada para generar
sobreproducción de materia prima y achatar el precio.
Si
esto hubiese ocurrido, se habría generado una grave y tremenda crisis yerbatera
por falta de rentabilidad como ocurrió en los años 90, cuando los productores
malvendían sus chacras por no tener ganancia con sus producciones.

El
monopolio concentrado, que no se presenta solo en La Cachuera, sino también en
Las Marías y otras grandes industrias de Corrientes, usó a un juez correntino
para suspender la Resolución 170/21 del INYM que regulaba el crecimiento parejo
para todos.
Sin
embargo, hubo una rápida reacción del Instituto Nacional de la Yerba Mate, del
Juez Casals, y de los referentes políticos del Frente Renovador ─puntualmente
Oscar Herrera Ahuad y Carlos Rovira─ que se pusieron al frente y advirtieron
que defenderán la rentabilidad de las chacras misioneras y los precios actuales
de la hoja verde, que se ubica en 50 centavos de dólar.

Misiones
quiere un crecimiento equilibrado, con miles de productores ganando dinero y
trabajando en sus chacras, todo lo contrario al modelo correntino, que tiene
tres grandes empresas con miles de hectáreas controlando todo el mercado sin
efectuar un derrame económico a otros actores.
El
cuidado del mercado y de la zona productora es fundamental para tener un precio
y rentabilidad, para mantener una economía agraria pujante, donde ingresen y se
desparramen miles de millones de pesos cada año. Si no, los que ganan son los
mismos de siempre, comprando materia prima por migajas y vendiendo 20 veces más
caro.
Con todo
esto, queda nuevamente a la vista que existen dos modelos, el modelo misionero
que quiere tener a miles de productores trabajando y vendiendo a buen precio su
producción, ganando dinero y criando a sus hijos en la chacra. Y el modelo
correntino que quiere tener pocas empresas muy poderosas que compren barato y
tengan rentabilidad millonaria, sin derramar a los pequeños.

Sabido es que un diputado nacional
electo recientemente por Misiones defiende el modelo correntino, con pocos
jugadores, muy grandes, dueños de las tierras y de las plantaciones, sin
productores pequeños. Ese diputado trajo al gobernador de Corrientes en su
campaña y lo puso como ejemplo de provincia. La pregunta que los productores se
hacen es: ¿ese legislador defenderá los intereses de Misiones o de Corrientes a
la hora de definirse?

Por
lo que se ve, los diputados electos por Juntos por el Cambio ya tienen la
postura tomada de integrarse al bloque nacional y defender la agenda que le
ordenen los jefes del bloque, que están en Buenos Aires. Rechazaron la
invitación del Frente Renovador de sumarse a un bloque neorevisionista que
pelee por una Argentina más federal y que luche por beneficios para Misiones.
No aceptaron la invitación del gobernador para trabajar por la Provincia.

Con
esa postura, queda claro que pasarán a ser un voto más en la grieta entre
macristas y kirchneristas, donde Misiones no tiene participación ni es
prioridad. Su voz y su voto quedarán diluidos en un torbellino de acusaciones y
denuncias cruzadas entre los dos bandos, sin discutir cosas que realmente
interesen o beneficien a los ciudadanos.

(Foto: Primera Edición)
-Sobre las protestas de
organizaciones sociales
Sabido
es que Misiones tiene un esquema de asistencia que funciona sin reclamos. Sin
embargo, en los últimos días, las organizaciones sociales kirchneristas como la
CCC de Felipe Mazacote (que tuvo a Graciela de Melo como candidata en las
elecciones que se celebraron este año) reclaman el aumento de la AUH. Lo hicieron frente a la Casa de Gobierno, ya
que como forman parte del esquema del gobierno nacional, no se animan a hacerlo
frente a la sede de la ANSES.
Aunque
estos piquetes son contra el gobierno nacional también buscan extorsionar al
gobierno provincial para, de ese modo, manejar los recursos en Misiones.
