Desde el
Servicio de Extensión Yerbatero del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM),
se recuerda la importancia de monitorear las plantaciones de yerba mate para
detectar o no la presencia de plagas y, en caso de hacerlo, determinar si se
encuentran dentro de umbral de daño para el cultivo.
“El monitoreo temprano es muy ventajoso
porque nos permite detectar y tomar medidas a tiempo, en la etapa inicial, y de
esa forma evitar la proliferación de plagas”, pero hay que tener en cuenta
que el cultivo de yerba mate no tiene casos extremos frente al ataque de
insectos principalmente, por eso las prácticas culturales son una gran
herramienta para prevenirlas, explicó el ingeniero Pablo Herrera, uno de los 12
profesionales que la Institución asignó para asistir a los productores.

Por
lo general los principales ataques de plagas se dan una vez que ingresa la
primavera, coincidiendo con el aumento de temperatura y la principal época de
brotación de la planta de yerba mate.
Si
el ataque de plagas está por encima del umbral de daño repercutirá
negativamente en la producción de hojas. Por eso recomendamos monitorear
periódicamente el cultivo y en caso de detectar su presencia, y dudar frente a
esta situación, informar a los técnicos del Servicio de Extensión Yerbatero del
INYM, para socializar está situación y coordinar las visitas para determinar si
es necesario tomar las medidas pertinentes.

-Plagas
Son
cuatro las principales plagas que se observan en el cultivo de yerba mate:
“Taladro o tigre de la yerba mate”, “Rulo o psílido de la yerba mate”,
“Marandová u oruga rabuda” y ácaros: “ácaro del bronceado”, “ácaro rojo” y
“ácaro blanco”.En cambio, “pulgones”, “cochinilla cerosa” y “mosca blanca” son
plagas secundarias del cultivo.

-Más sustentable, menos
plagas
Los
yerbales equilibrados naturalmente, con manejo de suelos apropiados,
fertilización adecuada de las plantas, cortinas rompevientos o arbolados,
promueven la presencia de enemigos naturales, estos mantienen los niveles de
plagas por debajo del umbral de daño económico, disminuyendo la intervención
del hombre para controlarlos.

Por
eso es importante promover la presencia de enemigos naturales de las plagas con
plantas que produzcan flores en el yerbal durante todo el año, y tener cuidado
al usar insecticidas, ya que el uso de los mismos disminuye la existencia de
los depredadores y afecta el equilibrio del ecosistema, provocando un daño que
tarda años en reponerse, lo que significa que las plagas pueden presentarse con
mayor frecuencia.
“El uso de productos fitosanitarios es
lo último a lo que se debe recurrir, y siempre deben ser utilizados productos
registrados y autorizados por el SENASA con la habilitación para el uso en el
cultivo de yerba mate”,
indicó Herrera.