La
conformación del bloque “Provincias Unidas” en el Congreso de la Nación,
constituye un hecho histórico que reivindica los valores del federalismo en la
Argentina.
Cuando
hablamos de la relación entre conflicto y política es menester recurrir
inexorablemente a los pensadores de la corriente deliberativa.
El
modelo deliberativo ilustrado, entre otros, por el alemán Jürgen Habermas,
considera que los conflictos políticos (entendidos como toda situación en la
que dos o más grupos sociales se enfrentan), pueden resolverse a través de un
diálogo argumentativo dirigido a hallar la solución correcta basada en razones.
El supuesto fundamental de esta posición es que la mejor forma de resolver los
conflictos políticos es a través de un procedimiento deliberativo que, por
atenerse a ciertas exigencias formales, se hace acreedor de lo que se denomina
“presunción de racionalidad”. Habermas sostiene que existe un núcleo de valores
y principios políticos que parecen sustraerse a la discusión y, también la
noción de que no podemos determinar racionalmente, cuál es la mejor concepción
del bien. Por eso opta por una noción procedimental del razonamiento práctico
que se postula equidistante de los diferentes intereses y creencias
enfrentadas.

No
obstante, la “racionalidad procedimental” se ejercita de modos diversos, según
los temas tratados. En la literatura especializada es usual distinguir dos
"estilos" de deliberación, a los que corresponden otras tantas formas
de solución de conflictos: los conflictos sobre valores (morales o éticos)
suelen abordarse (al menos prima facie) mediante argumentaciones orientadas al
logro de un consenso entre las partes, mientras que los conflictos de intereses
se dirimen de ordinario en negociaciones que conducen a la formación de
compromisos entre las partes.
Habermas
analiza estos dos estilos de debate con algunos argumentos de Elster. Ambos
autores identifican tres diferencias entre esos dos estilos de deliberación: 1)
la capacidad de neutralización del poder social, 2) el tipo de argumentos que
se aducen, y 3) la circunstancia de que los participantes compartan o no las
razones que en cada caso conducen a la aceptación del acuerdo. Así, a
diferencia de las argumentaciones, en las que se apela a la –a decir de
Habermas- "coacción sin coacciones del mejor argumento”, en las
negociaciones las relaciones de poder entre los participantes no quedan
neutralizadas, sino que se hacen explícitas.

(Imagen: Netquest)
Estas
diferencias de "estilo" deliberativo son formales, independientes de
los contenidos debatidos en cada caso. Por ejemplo, en una deliberación en
torno a valores, sólo cuando resulta imposible convencer al contrario, el
"estilo" deliberativo puede desplazarse hacia la negociación. De
igual forma, las deliberaciones sobre distribución de beneficios, bienes
escasos o cuotas de poder adoptan paradigmáticamente el modo de negociaciones,
pero en ciertas circunstancias pueden adoptar la forma de argumentaciones sobre
valores.
En
su icónica obra “Pensar rápido, pensar despacio”, el psicólogo y Premio Nobel
de Economía nacido en Israel Daniel Kahneman sostiene que en el habla cotidiana
decimos que una persona es razonable si es posible razonar con ella, si sus
creencias concuerdan por lo general con la realidad y si sus preferencias están
en consonancia con sus intereses y valores. La palabra “racional” suscita la
idea de una gran deliberación, con más cálculo y menos pasión, pero, en el
lenguaje común, una persona racional es en realidad una persona razonable.
La
definición de racionalidad como coherencia es sumamente restrictiva; demanda
observancia de las reglas de la lógica, algo que una mente finita no es capaz
de implementar. La gente razonable no puede ser racional por definición, pero
no es razón para tildarla de irracional. “Irracional” es una palabra fuerte que
connota impulsividad, emocionalidad y tozuda resistencia al argumento
razonable.

El
pasado viernes 10 de diciembre se llevó a cabo, con presencia del Gobernador y
Vicegobernador de la Provincia y de la Presidente del Superior Tribunal de
Justicia, la Sesión Extraordinaria en la legislatura provincial en la que
juraron los diputados electos el 6 de junio y se designaron autoridades. En la misma, el Ing. Carlos Rovira fue
ratificado como Presidente de la Cámara de Representantes. Al momento de
proponer el candidato a presidir el Poder Legislativo, el ex-Gobernador y
actual diputado provincial Hugo Passalacqua, luego de una vasta alocución en
donde hizo un repaso por la historia reciente, manifestó que “Rovira ha sido el motor de grandes cambios
en Misiones. Por su generosidad, por tener un ojo en el presente y otro en el
futuro y por la acción democrática de dar la palabra y acuerdos políticos con
todos los sectores, es quien debe presidir la Legislatura”.
Desde
el bloque del Frente de Todos, el ingresante Mansilla respaldó la postulación
de Rovira como Presidente. En el mismo sentido también se manifestó el diputado
Martín Sereno desde el bloque unipersonal “Techo, Tierra y Trabajo”.
A
su turno, el diputado radical Ariel Pianesi destacó que en los últimos tiempos
se ha venido trabajando en acuerdos institucionales con el Frente Renovador de
la Concordia. Y fue tajante al sostener
que “el Pueblo decidió quien gobierna y
quién es oposición y tenemos el deber de respetar ese mandato”, expresando
seguidamente el acompañamiento con su voto a la propuesta de Passalacqua que
postulaba a Rovira para la Presidencia.
Por su parte, Ratier Berrondo en nombre del bloque del PRO también
acompaño la propuesta de reelección del Conductor del Frente Renovador.
De
esta forma, el Ing. Carlos Rovira fue reelecto por unanimidad para presidir la
legislatura misionera.

-La transformación
legislativa
Luego
de ser ratificado como Presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Rovira
hizo uso de la palabra. Tras agradecer a sus pares, realizó un repaso de la
historia legislativa reciente, recordando que en tiempos pasados el edificio
que alberga al Poder Legislativo era antiguo y se encontraba en estado ruinoso.
En aquellos tiempos, las bancadas opositoras no sólo se expresaban distinto,
sino que también se ausentaban del recinto. No se sabía a qué hora arrancaban
las sesiones y mucho menos a qué hora terminaban. Era una lucha de todos contra
todos, luchas internas, luchas externas y una muy pobre gestión parlamentaria.
Descripto este panorama de incertidumbre por el que pasó la historia de la
legislatura misionera, expresó que “lejos
de tomar revancha personal, nunca consideré los cargos políticos como
personales, sino todo lo contrario, son cargas, son mochilas institucionales a
las cuales hay que respetar conforme a los parámetros, leyes vigentes,
Constitución”.

Seguidamente
destacó que el proceso de transformación del Poder Legislativo empeñó todos sus
esfuerzos, un trabajo que se tradujo en la realización de tareas en todos los
órdenes, en lo material, pero lo más fundamental en lo central: que era
reorientar este vital poder a las necesidades de la gente.
Rovira
puso en valor el entendimiento democrático con la mayoría de las fuerzas que
integran la Cámara de Representantes, al momento de manifestar “Mi gratitud a quienes acompañaron en esta
nueva versión de la votación a las autoridades, no a mí, pero elegir y tener la
virtud y el coraje de hacerlo, quienes lo hicieron y así entendieron,
respetando la voluntad del pueblo de los misioneros, como aquí se ha dicho. Eso
es sagrado, es fundamental para que se promueva y se respire el interés común
como así ha sido. Así que mi gratitud a casi todos los bloques por esta
delicada y muy fina apreciación, que es de republicanos, considerarlo así”.
El
Presidente de la Cámara enfatizó que Misiones luce con un liderazgo indiscutido
en la agenda legislativa, tanto de las provincias como de la Nación, ponderando
que en 2021 se han sancionado 91 leyes de gran importancia y calidad, de las
cuales el 30% tuvieron por objeto atender la crisis sanitaria actual generada
por la pandemia del Covid-19.

En
otro tramo de su alocución, Rovira destacó al Poder Legislativo y al Poder
Ejecutivo, en donde han prevalecido sobre las miradas personalistas o las
búsquedas de destiempo de nuevas pretensiones políticas que no votó la gente.
Como así también la argumentación de confundir lo provincial con lo nacional.
Dejando en claro que para él sigue teniendo la máxima valoración en la
exactitud de los actos que jamás discutió, que vota y elige el pueblo
misionero.
El
Conductor de la Renovación hizo hincapié en que se han consagrado momentos
electorales muy diferentes, primero en junio en lo que se refiere a la casa
chica, a la sociedad misionera y, luego lo nacional, más recientemente ahora en
noviembre. No es de la Renovación la confusión de tiempos y momentos, y menos
discursos.

Hizo
una fuerte crítica al desvío de dirigentes políticos que priorizan el mandato
popular en encolumnarse o edificar ya a destiempo nuevas aspiraciones, que para
eso el pueblo no los ha elegido. Posteriormente, con emoción resaltó que: “al ver la diversidad de personas, de
personalidades, siento más que orgullo, siento un ánimo renovado de permitirme
hablar con autoridad del orden primero de la casa más chiquita, que es la
partidaria, que es el primer engranaje conductor de la institucionalidad que hoy
vivimos. No pueden hablar de lo mismo otros espacios políticos, para eso hay
que construir ladrillo a ladrillo todos los días. Previsibilidad, amplitud,
pensamientos heterogéneos, personas heterogéneas deben ser respetadas, no
manejadas desde afuera por capangas que han quedado en la historia. En algún
momento, Misiones fue escrito por capangas y mensúes”.
También
hubo un pasaje de su exposición en donde destacó que pese a la terrible crisis
sanitaria mundial generada por el coronavirus, Misiones, lejos de quedar
paralizada, ha demostrado ser una provincia y una sociedad dinámica, imposible
de atajarla y que tiene muy claro su designio. Agregó que Misiones es
“líquida”, como también lo es la Cámara de Representantes porque sigue el
designio del pueblo misionero. Lo que se traduce en acomodarse no a las
pretensiones particulares, muy por el contrario, es acomodarse a lo que
pretende el Pueblo.

(Imagen: diferenciador.com)
-Refundar el federalismo
La
creación del bloque “Provincias Unidas” que reúne a diputados de las provincias
de Misiones, Rio Negro y Neuquén marca un nuevo camino para el federalismo
olvidado que busca una reparación histórica por parte del poder central que se
viene sucediendo en la Nación. Con los diputados misioneros Diego Sartori y
Carlos Fernández, los rionegrinos Luis Di Giácomo y Agustín Domingo, y el
neuquino Rolando Figueroa, este espacio federal se transforma en la cuarta
fuerza política en la Cámara de Diputados de la Nación lo que la ubica en el
papel de árbitro en un parlamento en donde la búsqueda de consensos será
fundamental para avanzar en materia legislativa.
El
común denominador de este nuevo espacio de fuerzas provincialistas se centra en
la búsqueda por disminuir las asimetrías y un reparto equitativo de los
recursos que administra el gobierno de Alberto Fernández y que se concentran
principalmente en Buenos Aires.
El
legislador rionegrino Luis Di Giácomo, que presidirá el bloque, expresó que la
idea es tratar de lograr la mayor cantidad de consensos posibles desde un punto
de vista federal.
De
esta forma, la Renovación cumple con una de las promesas que había expresado su
conductor semanas previas a las Elecciones Generales del 14 de noviembre. En
ese sentido, puede observar que se está gestando algo nuevo, una alternativa
real que busca terminar con la grieta entre kirchneristas y macristas que
atrasa y divide a la Argentina.

(Imagen: ElCato.org)
-La ceguera por el poder
A
contra mano de las muestras de madurez democrática y respeto al soberano que es
quien determina quienes son mayoría y quienes minoría, en el plano nacional el
recambio legislativo dejó al descubierto la feroz puja por el poder ya no entre
2 espacios divididos por la grieta sino también internamente. Una insólita
ruptura en la Unión Cívica Radical derivó en la conformación de dos bloques en
la Cámara Baja. Por un lado, el cordobés Mario Negri, que ya transita su quinto
mandato como legislador nacional con fuertes críticas a su liderazgo y, por el
otro, Evolución Radical, autodefinido como el “radicalismo renovador” que se
referencia con el Senador Martín Losteau y que en la Cámara de Diputados
responden al porteño Emiliano Yacobitti. Este espacio disidente proclamó como
presidente de la bancada al cordobés Rodrigo De Loredo y lo integran 12
legisladores.

(Foto: LRH 713 La Radio)
El misionero Arjol integra el bloque
de los 33 diputados que se encuentran a las órdenes del cuestionado legislador
vitalicio Negri.
El
conflicto escaló a lo largo de los días subsiguientes al punto tal de que al día
de hoy son cada vez más insalvables las diferencias internas suscitadas en el
seno de la Unión Cívica Radical, que no logra hallar un liderazgo capaz de
aglutinar a todos los correligionarios bajo un mismo paraguas.
De
esta forma, las disputas por espacios de poder vuelven a estar por encima del
verdadero designio de los diputados que es el de llevar y defender la voz del
Pueblo, que es quien lo pone en dicho lugar.
Por Nicolás Marchiori (Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de
Procesos Electorales. Posgrado de Especialización en Comunicación de Gobierno y
Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer y del Centro de Análisis y
Entrenamiento Político - CAEP (Colombia).-
