En
un encuentro de lujo, Boca, Barcelona y Maradona, refrescaron la historia la emoción
y el homenaje en un partido que no se fijó en su rótulo de amistoso, sino en la
talla de los rivales y en un D10S que los representó, que los unió, que los
juntó en Arabia Saudita, bien lejos de sus tierras, pero a la vez tan cerca de
sus corazones. Es Diego. Su honor y su gloria. Y su recuerdo imborrable, en
otro día muy especial.
Y fue para el equipo de Sebastián Battaglia un desafío: el de dejar bien
parado al club en el regreso a la elite mundial, el de honrar al ídolo eterno
de los hinchas xeneizes y de todos los argentinos y, el de estar a la altura,
de un rival que si bien no está pasando un gran momento no deja de ser el
Barsa.
Por eso, por todo, el partido de en Riad, la capital saudí, tuvo su sabor y valor. Para Boca fue cerrar el
año a tope. Un año que empezó como campeón de la Copa Diego Maradona
(justamente) y que terminó como campeón de la Copa Argentina.

Un año que tuvo varios sinsabores, por cómo se dio la eliminación de la
Libertadores y por algunos problemas internos (los desplantes de Villa y
Cardona, la salida de Russo, los episodios de indisciplina), pero que tuvo un episodio que lo hizo terminar con buenas sensaciones. No es lo misma
ganarle al Barsa que no hacerlo. El rebote, la repercusión, el historial ante
uno de los top del mundo... Ahí donde el Xeneize ahora manda, con seis triunfos, un
empate y cuatro derrotas.

En efecto, no es lo mismo ganarle al Barsa que no ganarle, aunque el rival
incluso haya jugado con varios suplentes, como dijo Xavi. Sobre todo, además, para
Sebastián Battaglia, quien no se jugó la continuidad en el amistoso, pero sí fue importante la imagen que dejó su equipo en su debut internacional como
entrenador. (ole.com.ar)

-Boca (1) 4 – Barcelona
(1) 2
El primer tiempo terminó empatado sin abrir el marcador, sin demasiadas
jugadas de riesgo. En la segunda mitad, el conjunto catalán golpeó desde el
inicio. Ferran Jutlgà Blanc marcó el primero con un bombazo dentro del área.
Mientras, el Xeneize reclamó una mano de Coutinho en esa jugada.
Por su parte, el Xeneize mejoró con el ingreso de dos de sus grandes
promesas: Aaron Molinas y Exequiel Zeballos. A su vez, el Pulpo González casi
lo empata de cabeza, a los 25 minutos. Llegó a la igualdad a 15 minutos del
final. Tras un centro de Frank Fabra, el Changuito Zeballos la mandó al fondo
de la red: anotó el 1-1, que fue el resultado final.

Todo se definió por penales. Marcos Rojo, Carlos Izquierdoz, Cristian Pavón y Aaron
Molinas marcaron para Boca. Por su parte, Dani Alves y Jutlgà anotaron para el
Xeneize. Agustín Rossi -héroe en la Copa Argentina- le tapó el disparo a
Matheus Pereira. Y, en el último, Guillem Jaime la mandó por encima del
travesaño: Boca se impuso por 4-2.
(TyC Sports)