El Fondo
Monetario Internacional publicó el informe “Ex Post Evaluation”, sobre los
préstamos que otorga el organismo. Si bien el Fondo parece querer despegarse,
reconoce que el préstamo otorgado al país durante la presidencia de Mauricio
Macri, tuvo muchos errores, que llevaron al fracaso del crédito que profundizó
la recesión y del cual Argentina ya pagó 8000 millones de dólares.
La
auditoría sobre el crédito Stand By, tomado por el país bajo la presidencia de
Macri en el año 2018, reconoce que las medidas ejecutadas por el gobierno no
fueron las correctas, que hubo desmanejos en la política económica de
Cambiemos, que llevaron al país a una grave crisis y fuga de capitales.
Argentina
recibió efectivamente unos 45.000 millones de dólares; luego del fracaso
electoral del Macrismo en 2019 el Fondo decide cancelar el desembolso restante.
Asimismo,
el préstamos otorgado por el FMI, representa el más alto de Argentina y el
mayor crédito en la historia del organismo. El staff técnico del Fondo sostiene que el programa Stand By no cumplió
con el objetivo de restaurar la confianza de los mercados en el País y que
representa “el mayor fracaso del
organismo”, según se lee en fuentes oficiales.

-¿Qué no hizo el
Gobierno de Cambiemos según el FMI?
El
informe del Fondo, hace hincapié en el fracaso y la fragilidad del gobierno
para tomar medidas necesarias como los controles de capitales para ordenar los
flujos y evitar fuga de divisas, que es lo ocurrió antes y después de tomado el
crédito. La fuga, que se observa en los
meses posteriores, da cuenta que se fue del país casi la totalidad del
préstamo.
El
gobierno de Macri ajustó para controlar la inflación, pero los resultados están
a la vista, no funcionó. El FMI apunta que la inflación es un fenómeno
“multicausal”, más que simplemente algo monetario. También acepta que las
políticas de coordinación de precios e ingresos hubieran ayudado a fijar
expectativas en torno a una menor tasa de inflación, pero éstas no fueron
consideradas adecuadas por el ex presidente Macri y su equipo.

En
el informe los integrantes del Directorio del Fondo "lamentaron que el programa de
2018 no cumpliera sus objetivos de restaurar la confianza del mercado, reducir
los desequilibrios externos y fiscales, reducir la inflación y proteger a los
segmentos más vulnerables de la población". Consideraron que "la
estrategia y la condicionalidad del programa no eran lo suficientemente sólidas
para abordar los problemas estructurales profundamente arraigados de Argentina,
incluidas las frágiles finanzas públicas, la dolarización, la alta inflación,
la débil transmisión de la política monetaria, un mercado local de capitales
pequeño y una base de exportaciones estrecha".
Cambiemos
debió poner en práctica, ni bien tomado el crédito, una reestructuración que
pensara en un acuerdo posible para saldar la deuda. Y que, además, haciendo eso,
podría haber despejado el escenario de necesidades de financiamiento de corto
plazo.
En resumen, la gestión de Mauricio
Macri no controló la fuga de divisas, fracasó en el control de la inflación, no logró restaurar
la confianza en los mercados y no se ocupó de los sectores más vulnerables.
Sobre
la protección social, el reporte técnico señala que "los intentos del programa
por proteger a los vulnerables resultaron insuficientes a medida que la crisis
se desplegó".
El
FMI cuenta con una admisión por parte del organismo que se tiene que mantener
la protección social. Y agregan en el informe, presentado recientemente, que "Aunque se cumplieron los objetivos del
programa sobre gasto social, los recortes en otros gastos y los subsidios
afectaron al percepción pública del programa" de Stand By y, remarcan
que, "la recesión y el fracaso a la hora de derribar la inflación como
objetivo redujo drásticamente los niveles de vida y erosionó el apoyo popular
al programa".

-La fuga del Macrismo,
es la deuda que deben pagar todos los argentinos
La gestión de Mauricio Macri fue la
que más deuda tomó en los últimos 50 años. Al mismo tiempo, durante su gestión,
se fugaron más de u$s 88.000 millones. Entre finales del 2015 y el cierre del
año 2019, la deuda externa bruta creció 76%.
Cuando
Macri llegó al poder la deuda externa bruta se ubicaba en u$s 157.792
millones, durante el transcurso del
primer año de gestión de Cambiemos escaló ubicándose en u$s 192.462 millones,
por el cuestionado pago, vía emisión de nuevos títulos, de los fondos buitre
que no habían entrado en los canjes del 2005 y 2010 y que obtuvieron fallos
favorables en los tribunales de los Estados Unidos en los juicios contra el
Estado argentino. Macri pagó unos u$s 9.300 millones de contado a los
litigantes.
En
ese camino, Macri endeudó 21% más a la Argentina en 2017 y la deuda pasó de u$s
192.462 millones de finales del 2016 a u$s 232.952 millones al cierre del
segundo año de Cambiemos. Pero el plan de deuda no termina ahí, en el 2018,
bajo las indicaciones del entonces Ministro de Economía Nicolás Dujovne, se
toma el préstamos Stand By que el FMI tres años después viene a dilapidar.
En
2018, la deuda Argentina creció otro 19% para llegar a los u$s 277.921
millones. Para su último año de mandato Cambiemos ya no tenía acceso a los mercados
internacionales y tuvo que gestionar en medio de una dura crisis. A fines de
2019, Macri se fue de la Casa Rosada con una deuda externa de u$s 277.648
millones y una cuenta de vencimientos de deuda pública por pagar de casi u$s
200.000 para los cuatros años del próximo gobierno.

La deuda pública nacional cuando se
fue Macri había llegado a u$s 323.177 millones. Concentrados en 60% títulos públicos, un 25% en préstamos y 10%
en instrumentos de corto plazo.
Durante
el macrismo una gran parte de la deuda adquirida se fugó. Según los datos del
Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), durante el período diciembre
2015-noviembre 2019 la “formación de
activos externos del sector privado no financiero” acumuló u$s 88.371
millones. ¿Qué quiere decir? Es lo que se conoce en la jerga financiera como la
“fuga
de capitales” o como el “atesoramiento de dólares por partes privadas”.
Incluso, existen estimaciones que aseguran que durante los cuatro años de
Macri, el Estado subsidió en u$s 17.000 millones la compra de divisas de los
privados.
El macrismo endeudó al país más que
los gobiernos de facto de la última dictadura militar.
