Lo afirma un
informe de la Sociedad Argentina de Infectología. La suba se observa en la
incidencia de contagios cada 100.000 habitantes. El riesgo epidemiológico a
nivel nacional pasó a nivel alto. Según expertos de la Sociedad Argentina de
Infectología son muchos los motivos de este aumento de casos de coronavirus en
Argentina, pero uno de ellos son los eventos sociales y las celebraciones de
fin de
año.
Los
casos de COVID-19 en Argentina venían creciendo lentamente desde octubre
pasado. Pero en diciembre el aumento fue más pronunciado. Durante recientes pasados
15 días, la incidencia de casos confirmados, aumentó un 217% a nivel nacional.
Esa
suba abrupta, es el reflejo de la incidencia nacional de contagios, que se
obtiene al calcular los casos confirmados durante las últimas dos semanas cada
100.000 habitantes.
Hay
6 jurisdicciones -incluyendo la CABA, provincia de Buenos Aires y Córdoba- que
registran un nivel alto de riesgo epidemiológico por la suba de contagios. El
resto del país se encuentra en nivel medio y no hay ninguna jurisdicción en
riesgo bajo.

La
suba más pronunciada ocurrió la semana pasada: entre las semanas del 13 de
diciembre y la de 20 de diciembre, se registró un aumento del 125% en los casos
reportados de personas que son diagnosticadas con la enfermedad COVID-19, según
los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Argentina.
Las
jurisdicciones que más casos reportaron en promedio durante los últimos 7 días
son la provincia de Buenos Aires (3.097), Córdoba (2.824), Ciudad de Buenos
Aires (1.989), Tucumán (467) y Santa Fe (377). Pero las autoridades sanitarias
monitorean el nivel de incidencia de casos.
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recibirá más de 50 millones de vacunas en 2022
En
cuanto al riesgo epidemiológico, esta semana Argentina volvió a tener a 6 de
las 24 jurisdicciones en “riesgo alto”. Significa que hay 6 jurisdicciones que
han registrado una incidencia mayor a 150 casos por cada 100.000 habitante en
los últimos 14 días. Además, las 24 provincias registran una razón de Casos
mayor a 1, un indicador que significa que los casos de COVID-19 están creciendo
en todo el país.

En
la provincia de Córdoba, donde el Ministerio de Salud informó sobre diferentes
brotes de casos por el avance de la variante Ómicron, hubo un 1.359% de aumento
de casos durante los últimos quince días. En ciudad de Buenos Aires, se
registró una suba del 225% de los casos en el mismo período. En provincia de
Buenos Aires crecieron un 182%.
En
las otras tres jurisdicciones con riesgo alto, los casos aumentaron el 67% en
Neuquén, el 58% en Río Negro y el 29% en Tucumán, según el análisis de datos
del físico Jorge Aliaga, de la Universidad Nacional de Hurlingham, en base a
los datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación.
“Se
observa una velocidad muy alta de transmisión del coronavirus en Córdoba. La
velocidad es intermedia en CABA, y el Conurbano la sigue”, dijo el doctor
Aliaga. “Una situación distinta se ve en Tucumán, Neuquén o Río Negro.
Pareciera ser que en Córdoba y el AMBA estaría siendo afectado por la variante
Ómicron, y en las otras tres jurisdicciones con nivel alto aún predomina la
variante Delta. En todas estaría también influyendo el comportamiento social
“distendido”, con muchísimas reuniones sociales y eventos”, agregó.

Pese
a que los casos reportados de COVID-19 crecieron en todo el país durante
diciembre, el crecimiento de ocupación de camas en terapia intensiva en los
hospitales fue leve. En la semana del 15 de noviembre pasado, se registró un
mínimo de 570 pacientes en terapia intensiva por día como promedio semanal en
Argentina. En la semana del 13 de diciembre, hubo 758 pacientes. En la semana
del 20 al 26 de diciembre, hubo 816 pacientes en la misma situación como promedio
semanal. Es decir, hubo un aumento del 7,6% en la ocupación de terapia
intensiva durante las últimas semanas.
En
cuanto a las personas fallecidas por COVID-19 en Argentina, desde la segunda
mitad de octubre el promedio semanal de muertes diarias pasó a ser menor a 30.
Durante las últimas cuatro semanas, el promedio semanal se mantiene entre 19 y
17 fallecimientos diarios.
Según
informó el Ministerio de Salud de la Nación, la incidencia de mortalidad en las
últimas cuatro semanas fue de 4,73 cada 1.000.000 de habitantes en personas
vacunadas con dos dosis y de 10,76 cada 1.000.000 de habitantes en personas que
no iniciaron esquema de vacunación.
En
base a esos datos de incidencia, señalaron, «Lo que pone en valor la
importancia de avanzar en las coberturas, en todas las edades, siendo la
vacunación la mejor herramienta, al momento, para reducir las hospitalizaciones
por COVID-19 y la mortalidad”.
“Los casos de COVID-19 aumentaron en
diciembre en la Argentina por varias razones”, explicó Leda Guzzi, de la comisión de
Comunicación de la Sociedad Argentina de Infectología y médica infectóloga de
la Clínica Olivos y del Hospital Santa Rosa del partido de Vicente López.
“Hubo una
intensa movilidad de las personas y se realizaron encuentros sociales por las
fiestas de fin año y despedidas. Muchos de esos encuentros se realizan sin
protocolos de mitigación de riesgos, como el aforo reducido, la ventilación, el
distanciamiento de 2 metros, con uso adecuado de barbijos o al aire libre”, señaló Guzzi.

-Carla Vizzotti: “La
preocupación está y nadie subestima la situación”
Además,
la médica subrayó el impacto de “las
variantes más contagiosas como Delta y especialmente Ómicron, cuya prevalencia
en nuestro territorio aún desconocemos. Ya sabemos que Ómicron produce brotes
de gran magnitud”.
Con
respecto a la diferencia entre el aumento pronunciado de casos de COVID-19 y el
leve crecimiento en la ocupación de camas en terapia intensiva por la misma
enfermedad, la doctora Guzzi resaltó el beneficio de la vacunación. “Hay un desacople claro en las curvas de
casos de COVID-19 y en las de hospitalizados y fallecidos. Esa diferencia es
por el éxito de la vacunación contra el COVID-19″, dijo.
En
la Argentina, el 71% de la población general tiene el esquema completo de
vacunas. El 84% tiene una dosis, y el 10% ya recibió una tercera dosis como
adicional o como refuerzo.
“El cansancio social sobre los
cuidados tras dos años de pandemia sumado a la sensación de seguridad que
otorgan las vacunas puede llevar a una pérdida de la percepción de riesgo de
contagio”, -comentó
Guzzi-. “Sin embargo, hay que tener en
cuenta que las vacunas reducen el riesgo de complicaciones y muertes, pero no
eliminan totalmente el riesgo de infección y transmisión del coronavirus. Por
lo cual, los cuidados de prevención deben continuar. Además, es importante que
se reciban las dosis de refuerzo a la brevedad. Las nuevas variantes exigen que
los niveles de anticuerpos neutralizantes estén elevados”, afirmó
(Fuente: Infobae)