Con casi 100
mil visitantes durante la primera quincena de enero, Misiones se perfila como
la gran elegida por el turismo nacional y regional de la temporada 2022. El
impacto económico superó los 1.286 millones de pesos.
La
gran curva de selva del noreste argentino está dando mucho de qué hablar en lo
que a destino respecta; y las arcas provinciales pueden dar cuenta de ello con
más de 1200 millones de razones (o pesos) volcadas a su columna de haber
durante la primera quincena de enero.
Aunque
se trata de un destino consolidado internacionalmente por su maravilla,
pareciera ser que Misiones ha dejado de ser «solo» sinónimo de Cataratas, para
convertirse en el destino al que «hay que volver». Un lugar para visitar, por
lo menos, dos veces. Y la rúbrica se ve al pie de página de sus rutas, que, de
extremo a extremo, acusan turistas que las han vuelto a elegir.
Saltos,
cascadas, monte, fauna, historia, religiosidad, gastronomía, cultura, conjugan
su magia al servicio del visitante, formando una gran red de contención y
atracción para que el visitante tenga varias excusas para quedarse «un día más»
o planificar su próxima visita, lo que, según los números, ha generado 287 mil
pernoctaciones durante los primeros quince días del año.
Es
que el silencio de la pandemia fue, sin dudas, la gran aliada estratégica de la
provincia. Con el turismo como política de Estado, ha aprovechado este gran
«patadón» para tomar impulso, y la importante cadena de inversión, tanto con
recursos nacionales, a través del programa 50 Destinos, como con capitales
propios, han arrojado muy buenos resultados y, hoy la Provincia es una gran
aspiración para los viajeros tanto por su capital natural como por su
infraestructura y seguridad sanitaria.
Según
datos brindados por el Ministerio de Turismo de Misiones, la ocupación promedió
el 85,7% a nivel provincial y se registraron unas 95 mil visitas a los destinos
de la tierra colorada.
En
detalle, la ocupación de alojamientos se distribuyó de la siguiente manera: El
Soberbio alcanzó un promedio del 90%; en Oberá, del 89,2%; en Iguazú, del
88,1%; en San Ignacio del 88%; en Aristóbulo del Valle, del 85,5% y en Posadas,
del 75%. A su vez, el Parque Nacional Iguazú, registró 59.960 ingresos al 13 de
enero.
Con
estas cifras, la tierra colorada puede decir que, el sueño de transformar su
curva de selva en un gran corredor turístico, ya es una realidad. Una maravilla
del mundo en un extremo, y una ciudad modelo en el otro (Posadas), invitan al
turista a pedirle a esta tierra todo lo que tiene para dar.
Por
mérito propio, el «fenómeno Posadas» merece párrafo aparte. Su exponencial
crecimiento tanto en infraestructura como en conectividad, la han posicionado
internacionalmente como una ciudad modelo, con recursos más que sólidos para
convertirse en sitio de elección para el descanso y la recreación.
Tanto
de día como de noche, la capital ofrece al visitante un abanico de opciones tan
amplio que éste no se irá sin antes haber recorrido sus 11 kilómetros de
costanera con más de 50 restaurantes; disfrutado de algunos de los nuevos 250
espacios verdes; o de sus dos playas completamente renovadas y modernizadas; o
una película en el cine Imax, por citar solo algunas de sus virtudes que gozan
del buen disfrute tanto de propios como de turistas.
Aunque
el extremo norte de la provincia ya nos tiene acostumbrados a los misioneros,
es menester destacar el comportamiento de la nave insignia del turismo
provincial y nacional. El Parque Nacional Iguazú, superó los 60 mil ingresos en
lo que va del año.
En
cuanto a los Parques Provinciales y Reducciones, los registros arrojan un total
de 29763 ingresos; produciéndose en este caso un 52% de aumento en las visitas
respecto al mismo período 2021.
La
estadía en promedio fue de cinco noches, aunque también se pudo detectar
algunos visitantes con estadías más prolongadas que superaron las 6 noches;
fortaleciendo a Misiones como destino vacacional.
En
cuanto a los arribos a la provincia, en estos primeros quince días del año, el
registro de sus dos aeropuertos internacionales, arrojaron una cifra superior a
los 95 mil visitantes, generando más de 287 mil pernoctaciones.
Y
todo esto arroja un gran «signo igual», trabajo y crecimiento para los
misioneros. Las cifras hablan por sí solas: el gasto turístico por visitante
por día giró (durante estos 15 primeros días de enero) en torno a los $2.865
pesos, lo que generó un impacto económico que supera los 1.286 millones de
pesos. Turismo es igual a trabajo y crecimiento.