El Instituto
Nacional de la Yerba Mate (INYM) otorgó este lunes 21 de febrero, el
reconocimiento como “Buen Productor Yerbatero del año 2021” a Walter Wurfel, de
Leandro N Alem, quien mediante la adopción de prácticas amigables con la
naturaleza, la incorporación de tecnología y técnicas de manejo de planta y
suelo, ha logrado una producción sustentable, con un rendimiento de entre
12.000 y 14.000 kilos de hoja verde por hectárea en el año.

“Felicitaciones y gracias por lo que
nos enseña a nosotros”,
manifestó el presidente del INYM, Juan José Szychowski, al entregar el
reconocimiento al productor. “Walter es un claro ejemplo de eso; en su
chacra tenemos mucho que aprender; él logra una producción sustentable en
tierras que tienen muchos años de trabajo y lo hace cuidando el ambiente y el
suelo, que de acuerdo a los análisis realizados hace 10, 5 y el último año,
está mucho mejor que antes”, continuó. “Esto
es un ejemplo que tenemos que replicar y llevarlo a toda la zona productora”, ponderó,
al tiempo que señaló que “nos llena de
satisfacción compartir jornadas como la de hoy con productores que buscan
desarrollarse”.

La
chacra de Wurfel está ubicada en la colonia El Chatón, departamento de Leandro N. Alem. Son 25
hectáreas, con suelo de complejo 9, rojo, profundo, dónde 10 hectáreas están
destinadas al cultivo de yerba mate. “Parte
del yerbal es del año 45 y otra parte, de los primeros años de la década del 80”,
contó el productor. El promedio de rendimiento del yerbal es de entre 12.000 y
14.000 kilos de hoja verde por hectárea por año. “En el 88 empecé a incorporar cubiertas verdes y hasta ahora día cuido
mucho el suelo porque es el sustento de todo”, expresó.
Los
lotes de yerba mate tienen cubierta verde espontánea e implantada (avena negra,
nabo forrajero); también pasto elefante como cortina, y caminos totalmente
empastados, lo que evita la erosión y ayuda a retener el agua en el suelo
productivo. También, árboles como kiri, grevillea, cedro y nuez de macadamia.

Wurfel
se destaca además por buscar permanentemente conocer nuevas técnicas y por
compartir sus experiencias con los demás productores. “A
veces uno piensa que ya sabe todo y cuando vas a una capacitación te das cuenta
que hay mucho más para aprender”, subrayó. En ese sentido recordó que el resultado
actual es parte de un proceso que se inició hace muchos años: “todo lleva su
tiempo, pero con esfuerzo y dedicación, llega la buena cosecha”.
Aquí
se fertiliza de acuerdo al rendimiento de la cosecha; para la reposición de
nutrientes, se realizan dos aplicaciones con mezclas de nitrógeno, fósforo y
potasio, siempre y cuando sean adecuadas las condiciones climáticas.
El
herbicida se usa solamente en los liños una vez por año, o por manchoneo en
aquellas especies que lo requieran, y las especies más invasoras, de difícil
manejo, como Digitaria insularis, se eliminan con azadas.

El
productor tiene además el hábito de monitorear el yerbal para observar y evitar
la presencia de plagas. “En la chacra se
realiza captura del Tigre de la yerba mate durante todo el año, y se recorren
los lotes para prevenir el Mal de la tela”, informó Matías Bazila, jefe del
Servicio de Extensión Yerbatero del INYM.
Específicamente
sobre el manejo de las plantas, Bazila explicó que “para renovar los lotes más
viejos, se recurre a la interplantación”, y la
cosecha la realiza el productor, junto a cosecheros, con las
herramientas adecuadas, que son dos tijeras electrónicas y serruchos,
implementando el sistema de corte de rama madura, esto es: viruteo, limpieza,
corte de rama madura, raleo de verde y mboreví”.

“Está demostrado, estamos convencidos, que la
forma de trabajar de Walter es la mejor para nuestros productores y sabemos que
lo podemos llevar a toda la zona yerbatera”, ponderó por su parte Nelson Dalcolmo,
director por la Producción en el INYM, presente en el lugar. En esa línea,
destacó en esta chacra “la asociación de la yerba mate con otros
árboles, los caminos empastados, las cubiertas verdes y otras técnicas para
retener el agua de lluvia en la producción”.

La
chacra se encuentra certificada por Rainforest Alliance, para los cultivos de
té y yerba mate.
Además
de los nombrados, estuvieron en la chacra del productor Walter Wurfel el
vicepresidente del INYM, Ricardo Maciel; los directores DAnis Koch, de Cooperativas;
Jonas Petterson y Claudio Marcelo Hacklander, de la Producción; los productores
Ricardo Schmidt, Aníbal Gross y Edvino Wurfel; el ingeniero Raúl Escalada; la
ingeniera agrónoma Vanesa Ortega, del Servicio de Extensión Yerbatero, entre
otros.

