Esta
dependencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasifica al mate en
el Grupo 3, donde listan todos los productos que no pueden considerarse
cancerígenos para el ser humano.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) reiteró, que el consumo de
yerba mate, particularmente bajo la modalidad de mate cebado tradicional, es un
hábito saludable y la asociación del mismo a un incremento en el riesgo de
contraer ciertos tipos de cáncer, no está comprobada científicamente.
Esta falta de evidencia ha sido observada por organismos internacionales
que velan por la Salud de la humanidad, como la Agencia Internacional de
Investigación del Cáncer (IARC), dependencia de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y la Agencia Europea del Medicamento (AEM). Ya en el año 2016 la IARC había declarado al
mate como no cancerígeno para los humanos.

Particularmente la IARC se dedica a evaluar agentes químicos, físicos,
actividades laborales, entre otros, mediante una exhausta revisión de toda la
información científica disponible sobre el agente de estudio en busca de
evidencias que lo relacionen con el desarrollo de cáncer. En el caso del mate,
tanto la IARC como la AEM, declaran en sus documentos (https://publications.iarc.fr/Book-And-Report-Series/Iarc-Monographs-On-The-Identification-Of-Carcinogenic-Hazards-To-Humans/Drinking-Coffee-Mate-And-Very-Hot-Beverages-2018,
https://www.ema.europa.eu/en/medicines/herbal/mate-folium) que no hay evidencia
científica suficiente que demuestre el vínculo del consumo de esta infusión con
el desarrollo posterior de neoplasias (cáncer).
La supuesta relación entre el consumo de infusiones preparadas con yerba
mate y el aumento del riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer no es nueva y
esta semana volvió a surgir tras la réplica en medios nacionales de una nota
aparecida en el periódico británico TheSun. La nota periodística menciona dos
agentes asociados directamente al consumo de mate, como mecanismos responsables:
la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs) en la infusión y
la temperatura de consumo de la misma. Sin embargo, investigaciones científicas
confirmaron que, tanto la temperatura de consumo como los niveles de HAPs del
mate son seguros acorde a lo establecido por organismos como la Organización
Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del
Cáncer.

Es importante señalar que los HAPs, cuyo principal exponente es el
benzo[a]pireno, son sustancias químicas que no forman parte de la composición
de las hojas y palitos de yerba mate. Estas sustancias, si aparecen en la yerba
mate elaborada, no son solubles en agua, por lo que ha sido comprobado que su
transferencia desde la yerba mate hacia las infusiones es muy baja o nula.
En el año 2016, el Grupo de Investigación de Yerba Mate de la de la
Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional
de Misiones (UNaM), liderado por el Dr. Miguel Schmalko y la Dra Ana Thea,
publicó un estudio en el que se evaluó el contenido de HAPs en las principales
formas de consumo de la yerba mate: mate caliente (mate), mate frío (tereré) y
mate cocido. Tras la realización de las experiencias pudo observarse que
ninguna de las infusiones estudiadas superó el nivel máximo sugerido por la OMS
para el contenido de benzo[a]pireno en el agua potable (700 ng/L).
Con respecto a la temperatura de consumo del mate debemos destacar que, en
primer lugar, hay que tener en cuenta que una cosa es la temperatura a la que
se calienta el agua para el mate y otra muy diferente es la temperatura a la
cual la bebida llega a la boca. La IARC sostiene que la exposición de las
células a temperaturas mayores a los 65 °C puede ser perjudicial para la salud.
En ese sentido, un estudio realizado por investigadores de la UNaM reveló
que la temperatura del mate cebado tradicionalmente al llegar a la boca nunca
supera los 58°C.

Para la experimentación se diseñó una bombilla con 3 sensores de
temperatura, uno en el filtro, otro en el pico de la bombilla (donde tiene
contacto con la boca) y uno externo, capaz de medir la temperatura en el seno
de la yerba mate. “El agua de cebado al entrar en contacto con la yerba mate
pierde mucha temperatura, y cuando la succionamos, la temperatura desciende aún
más”, explicó el Dr. Miguel Schmalko.
El investigador precisó que se calentó el agua para cebar el mate a
distintas temperaturas de 70 a 90 °C, pero la temperatura de llegada a la boca
en ningún caso superó los 58 °C.
En contraste, contamos con evidencia científica que revela los efectos
benéficos de la yerba mate en la salud humana, como el caso de un trabajo
realizado por el Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad
Nacional de Quilmes que demostró en pruebas de laboratorio los efectos quimio
preventivos y antitumorales de infusiones preparadas con yerba mate en el
cáncer de colon y mama.
“Podemos concluir
y afirmar que tomar mate es seguro y saludable”, subrayó la
subgerente del Área Técnica del INYM, Ingeniera Verónica Scalerandi, “ya que los dos agentes mencionados (HAPs y
temperatura alta) quedan descartados” y recordó que los beneficios de tomar
mate se encuentran recopilados en más de 250 trabajos que conforman la Base de
Datos sobre Yerba Mate y Salud (https://inym.org.ar/noticias/investigaciones/78346-creamos-la-primer-base-de-datos-de-yerba-mate-y-salud-del-mundo.html)
y en las ponencias presentadas en las
seis Jornadas de Divulgación Científica “Yerba Mate y Salud”
(https://inym.org.ar/noticias/investigaciones/78284-el-mate-hace-bien.html),
realizadas durante los últimos años.