En
las recientes 48 horas, se produjeron tres fallecimientos de reconocidos músicos,
con entrañable arraigo e historia en San Vicente (Misiones)

Santiago Ledesma, el “peluquero” guitarrero y chamamecero, con largos años
de recorrer cuanto escenario lo convocaba, integrando agrupaciones distintas,
pero siempre con su raíz cimentada en la música del litoral, haciendo honor a
sus ancestros.

Lorenzo Franco, acordeonista y guitarrero, con capacidad para la
composición, acuñó la canción “Mi casita de madera”, que años atrás
interpretara Yolanda, su hija. También conocedor de la idiosincrasia del lugar,
con profundo arraigo en sus costumbres.

Eriko Yacubouski, acordeonista animador de tantos encuentros familiares,
donde lo invitaban a recrear canciones populares de raigambre inmigrante, pero también
con connotaciones regionales. Reconocido igualmente como uno de los más
antiguos taxistas sanvicentinos.
La salud, por distintos motivos, les dijo basta e hizo que se apagaran sus
vidas, pero quedan en la memoria de sus seres queridos y vecinos, que junto a
la gente común que siempre se acerca a los escenarios populares, lo tendrán en
su corazón musiquero.
Los tres, estarán armando una serenata en el Cielo. Nuestros respetos y
condolencias a sus respectivas familias.
“no
me afloja la nostalgia, cuando despido un amigo,
sólo
me sacude un poco y aunque una lágrima aflore
sé
que el poncho de la música, vivió en él como un abrigo….”
(Ricardo Ramos)

(Imagen de columna: otilca.org)