La familia de
Luis Casola, su esposa Marcela y sus dos hijos, por supuesto con empleados y
colaboradores, lograron darle forma a un emprendimiento que demandó mucho
trabajo y por supuesto con buenas cuotas de sacrificio.


El
área gastronómica, se inició hace 30 años, un restaurante y parrilla con estilo
de atención “personalizada” absolutamente notoria, porque el cliente siempre se
encuentra con la atención de dicha familia, que con el clásico menú que se
sirve al estilo “espeto corrido”, escuela de sus ancestros brasileños, es muy
apreciado en la región, porque no se escatima nada.

La historia dice que desde este servicio,
después vino el hotel, todo instalado en un muy lindo edificio en un
estratégico punto de la colectora RN14 (intersección El Cedro, la continuación
de calle Democracia), en altura media en el tramo “inter rotondas”, en San
Vicente, pleno corazón de la Tierra Colorada, con los complementos que hacen a
una oferta de excelencia, tanto para el turista, como para el viajante comercial
o empresarial, que con el tiempo se transforma en cliente habitual.

Por
supuesto que los Casola, no descuidan para nada, ese apreciado esmero, en
atender a sus vecinos, que con gusto concurren periódicamente a degustar los
productos de esa mencionada gastronomía tradicional. Además es uno de los
lugares más elegidos para celebrar alguna fiesta familiar.

Todas
estas vivencias, se transformaron en fiesta, dado que este sábado 7 de mayo, en
las instalaciones de un salón comunitario, se compartió una cena con show y
baile, en donde se congregaron sus amigos, invitados especiales y clientes de
siempre, que hicieron masiva la concurrencia.

Con
distintos números artísticos-musicales, la noche transcurrió con momentos de
apetitosos manjares criollos y una buena dosis de baile, con ese particular
estilo que tiene esta región de Misiones. En señal de agradecimiento, en la
oportunidad, se sortearon suntuosos regalos.

