Misiones luce
un liderazgo indiscutido en la agenda legislativa que marca el pulso de un
proceso de grandes cambios traducidos en una ampliación de derechos constante y
sin precedentes. El Parlamento misionero es el mayor ejemplo del entendimiento
democrático entre las distintas fuerzas políticas.
Las
instituciones representativas bajo las cuales vivimos evolucionaron a partir de
una idea revolucionaria que conmovió al mundo en la segunda mitad del siglo
XVIII, a saber, la de que un pueblo debería gobernarse a sí mismo. Sólo cuando
ciudadanos iguales determinaban las leyes bajo las cuales vivían eran libres. Y
la libertad era el valor político definitivo, “todo”, según el decir de muchos.
Sin embargo, si juzgamos las democracias contemporáneas por los ideales de
autogobierno, igualdad y libertad, encontramos que la democracia no es lo que
se soñaba que era. ¿Era posible que lo fuese? Y si era posible, ¿podemos
realizar hoy mejor esos ideales?

(blogs.iadb.org)
Tendemos
a confundir los ideales de los fundadores con descripciones de instituciones
existentes en la realidad. Ese velo ideológico deforma nuestra comprensión y
nuestras evaluaciones. Es políticamente pernicioso porque, a la vez, alimenta
esperanzas irracionales, incluyendo varios proyectos alucinatorios, y nos ciega
a las reformas factibles.
El
modelo deliberativo ilustrado desarrollado, entre otros, por el alemán Jürgen
Habermas considera que los conflictos políticos (entendidos como toda situación
en la que dos o más grupos sociales se enfrentan) pueden resolverse a través de
un diálogo argumentativo dirigido a hallar la solución correcta basada en
razones. El supuesto fundamental de esta posición es que la mejor forma de
resolver los conflictos políticos es a través de un procedimiento deliberativo
que, por atenerse a ciertas exigencias formales, se hace acreedor de lo que se
denomina “presunción de racionalidad”. Habermas sostiene que existe un núcleo
de valores y principios políticos que parecen sustraerse a la discusión, y
también la noción de que no podemos determinar racionalmente cuál es la mejor
concepción del bien. Por eso opta por una noción procedimental del razonamiento
práctico que se postula equidistante de los diferentes intereses y creencias
enfrentadas.

No
obstante, la “racionalidad procedimental” se ejercita de modos diversos, según
los temas tratados. En la literatura especializada es usual distinguir dos
“estilos” de deliberación, a los que corresponden otras tantas formas de
solución de conflictos: los conflictos sobre valores (morales o éticos) suelen
abordarse (al menos prima facie) mediante argumentaciones orientadas al logro
de un consenso entre las partes, mientras que los conflictos de intereses se
dirimen de ordinario en negociaciones que conducen a la formación de compromisos
entre las partes.
Habermas
analiza estos dos estilos de debate con algunos argumentos de Elster. Ambos
autores identifican tres diferencias entre esos dos estilos de deliberación: 1)
la capacidad de neutralización del poder social, 2) el tipo de argumentos que
se aducen, y 3) la circunstancia de que los participantes compartan o no las
razones que en cada caso conducen a la aceptación del acuerdo. Así, a
diferencia de las argumentaciones, en las que se apela a la –a decir de
Habermas- “coacción sin coacciones del mejor argumento”, en las negociaciones
las relaciones de poder entre los participantes no quedan neutralizadas, sino
que se hacen explícitas.

(Pixabay)
-Siguiendo el designio
del Pueblo
Si
hacemos un repaso de la historia legislativa reciente, podemos recordar que en
épocas pasados el edificio que alberga al Poder Legislativo era antiguo y se
encontraba en estado ruinoso. En aquellos tiempos, las bancadas opositoras no
sólo se expresaban en forma diferente, sino que también se ausentaban del
recinto. No se sabía a qué hora arrancaban las sesiones y mucho menos a qué
hora terminaban. Era una lucha de todos contra todos, luchas internas, luchas
externas y una muy pobre gestión parlamentaria.
En
los últimos tiempos, es fácil de vislumbrar el proceso de transformación del
Poder Legislativo. Un trabajo que se tradujo en la realización de tareas en
todos los órdenes, en lo material, pero lo más fundamental en lo central: que
era reorientar este vital poder a las necesidades de la gente.

En
sesión del 10 de diciembre del pasado año, el Presidente de la Cámara, Ing.
Carlos Rovira, enfatizó que Misiones luce con un liderazgo indiscutido en la
agenda legislativa, tanto de las provincias como de la Nación, ponderando que
en 2021 se han sancionado 91 leyes de gran importancia y calidad, de las cuales
el 30% tuvieron por objeto atender la crisis sanitaria actual generada por la
pandemia del Covid-19.
Lo
antes dicho puede ser reafirmado con hecho concretos: el pasado jueves, la
Legislatura misionera sancionó una ley impulsada por el diputado Rovira, que
tiene por objeto garantizar la atención multidimensional, el acompañamiento y
la plena inclusión de las personas con Síndrome de Down. Con esta herramienta
se asegura la calidad de la atención de salud y proporciona los recursos
necesarios para potencias las competencias intelectuales, laborales,
emocionales y habilidades sociales de estas personas, para que puedan
desarrollarse de manera autónoma y concretar un proyecto de vida independiente.

-Un proyecto con pleno
apoyo, que une a la sociedad y genera un acompañamiento unánime e indiscutido
También
se aprobó ley que implementa el Modelo de Maternidad Segura y Centrada en la
Familia, con el objetivo asegurar el acceso universal y oportuno a servicios
materno neonatales con respeto de la interculturalidad; disminuir la
morbimortalidad materna e infantil y optimizar la atención sanitaria; y
proteger y respetar los derechos de la mujer embarazada, la madre, el padre y
el recién nacido.
Por
otra parte, en la misma ley se implementó el modelo de Hospital Amigo de la
Familia Indígena Mbyá Guaraní en las maternidades de los hospitales públicos de
la provincia. Una medida que apunta principalmente a fortalecer las condiciones
de atención, seguimiento y tratamiento de las familias provenientes de las
comunidades Mbyá Guaraní.
La
agenda legislativa busca cumplir permanentemente con los designios del Pueblo
misionero, la mirada integral e integradora de toda la sociedad es una marca
registrada de la Casa de las Leyes en donde ningún misionero es olvidado.
Incluir a todos en este proceso de transformación es el norte y la razón de
ser.

-Servidor público
El
pasado miércoles 18 de mayo se realizó el Censo 2022 en todo el territorio
nacional. El hecho sobresaliente fue la
participación del Gobernador de Misiones como voluntario para el relevamiento
de datos del censo. Era uno más de los 600 mil censistas que desplegados a lo
largo y a lo ancho de la Argentina. Por este hecho, Herrera Ahuad fue destacado
en todos los medios nacionales ya que fue el único gobernador del país que
participó de esta actividad.
Para
los que no lo conocen parece extraño, pero los que saben de la humildad del
gobernador misionero es normal y habitual. La gente lo ve en las ferias, en los
eventos deportivos, en espectáculos artísticos y eventos solidarios. Es un
ciudadano común que se desempeña como tal.
Muy
pocos gobernadores o mandatarios tienen la posibilidad de caminar y llegar a la
casa de la gente sin recibir reclamos, quejas o que le cierren la puerta en la
cara. Es un mérito que se ganó con compromiso, día a día, estando cerca,
escuchando y dando respuestas.
Tal
vez eso fue lo que más llamó la atención en otras provincias y lo que
destacaron medios nacionales. Nadie se imagina al Presidente Alberto Fernández
o al Gobernador bonaerense Kicillof golpeando la puerta de una casa de
cualquier barrio.

Herrera
Ahuad aprovechó la llamada de los medios nacionales, por su participación en el
Censo, para que el país escuche el reclamo de Misiones por la coparticipación
injusta que recibe. Aclaró que Misiones aporta como la octava economía y recibe
como la 18º, dejando en evidencia el reparto injusto que beneficia
principalmente al AMBA, pero también a otras provincias.
En
la misma semana el mandatario misionero estuvo en la ciudad brasileña de San
Pablo con el Presidente Jair Bolsonaro y el embajador argentina en Brasil
Daniel Scioli, en una feria de alimentos y de la industria, donde aprovechó
para ofrecer productos misioneros a los hermanos brasileños y les invitó a que
inviertan en Misiones, donde hay mano de obra formada y existe una ubicación
estratégica en el corazón del Mercosur. Una oportunidad que será tenida en
cuenta por grandes empresas radicadas en aquel país y que ya han mostrado su
interés por invertir en territorio misionero.
Por Nicolás Marchiori
