El esquema de
la inoculación con Moderna se aplica con dos dosis, con un intervalo de cuatro
semanas entre ambas. "Vacunar a los niños desde los seis meses hasta los
tres años es una muy buena noticia, ya que eran los que todavía no podíamos
proteger", dijo el infectólogo Omar
Tabacco.
Infectólogos
de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) señalaron que la vacuna contra el
coronavirus del laboratorio Moderna, para la población a partir de los seis
meses de vida "es segura" y "contribuye a reducir la circulación
del virus", lo que "protege la socialización en general y la
presencialidad escolar".

Tabacco destacó la importancia de la
vacunación "en todo el rango
pediátrico" por tres razones: contribuye a la protección de los niños,
aumenta la inmunidad colectiva ya que disminuye la circulación del virus y la
posible aparición de nuevas variantes, y "es
una forma de promover y proteger la socialización en general y la
presencialidad escolar en particular".
Además
de los bebés a partir de los seis meses y hasta los dos años, 11 meses y 29
días a quienes se les dará el esquema primario de dos dosis, la campaña incluye
una aplicación de refuerzo para los niños de tres y cuatro años que hayan
recibido previamente el esquema del laboratorio Sinopharm.
La
vacuna colabora a la prevención ya que al haber una mayor población vacunada,
menos posibilidad le damos al virus que circule, evitamos que los niños se
enfermen

El
especialista aseguró que la dosis producida por el laboratorio Moderna "está aprobada por los entes vacunatorios: la
Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica)
en Argentina, y la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) en Estados
Unidos, que valoraron la eficacia y seguridad del inmunizante. Es importante
transmitir a los padres eso", insistió.
"Con
la vacunación hemos logrado controlar la peor cara de la pandemia, que hoy
forma parte de un virus estacional más; puede haber nuevos casos pero sin que
esto de alguna forma se traslade a un índice importante de internación o
fallecimientos",
continuó el especialista.

Y
agregó que esta situación "es lo que
le pedimos a las vacunas, que nos protegen de las formas más graves de la
enfermedad".
Por
su parte, la infectóloga pediatra Elizabeth Bogdanowicz sostuvo que "si bien el virus es menos grave en la
población pediátrica, no deja de ser una enfermedad que puede llegar a tener
relevancia".
Y
agregó que está descrito "que los
chicos menores de un año pueden tener enfermedad significativa y también pueden
provocar complicaciones de lo que se llama Covid prolongado o síndrome post
Covid".

"La vacuna ayuda no solo a
reducir el impacto que puede tener (el virus) en la circulación de la
comunidad", sino también para "cuidar la salud de los más
pequeños",
agregó.
En
cuanto a los síntomas posvacunación, indicó que puede manifestarse dolor y
sensación de picazón en el sitio de aplicación, fiebre, decaimiento e
inflamación de los ganglios.
"Todas las vacunas pueden tener
reacciones secundarias, aún las del calendario, y no por ello dejamos de
aplicarlas",
dijo y detalló que "la experiencia ha demostrado que las vacunas son muy
seguras".

En
paralelo, la infectóloga e investigadora clínica Ana Ceballos -miembro de la
SAP de la provincia de Córdoba- remarcó a Télam la importancia de la vacunación
ya que "aunque no tengan factores de
riesgo, los niños pueden infectarse, enfermarse severamente y tener
secuelas".
De
esta forma, la vacuna colabora a la prevención ya que al haber "una mayor población vacunada, menos
posibilidad le damos al virus que circule, evitamos que los niños se enfermen y
que contagien a quienes no se vacunaron".
A
su vez, precisó que la dosis de Moderna "es una vacuna ARN mensajero que
genera muy buena respuesta inmune" y precisó que fue producida por una
empresa "experta en el desarrollo de
vacunas".

La
especialista también disipó dudas sobre los efectos adversos, al afirmar que
las dosis "no llegan al mercado sin
estudios previos, que en este caso se hicieron en Canadá y Estados Unidos
siguiendo distintas fases" y dijo que "nunca se dejan de controlar los efectos secundarios en las
investigaciones".
Las
vacunas de Moderna también serán incoculadas como refuerzo para la población de
tres y cuatro años que haya completado su esquema de dos dosis de Sinopharm
El
esquema de la vacuna de Moderna se aplica con dos dosis para las niñas y niños
desde los seis meses hasta los dos años, 11 meses y 29 días, con un intervalo
de cuatro semanas entre ambas.

La
única diferencia que tiene la vacuna para el grupo etario más joven "es que la formulación tiene menos
miligramos que la que se usa en los mayores de 12 años", señaló
Ceballos.
Las
vacunas de Moderna también serán incoculadas como refuerzo para la población de
tres y cuatro años que haya completado su esquema de dos dosis de Sinopharm,
transcurridos 120 días de la última.

Por
otro lado, para los bebés y niños inmunocomprometidos "se recomienda una dosis adicional a los 28 días, pero esto ya es
con indicación médica", especificó la infectóloga, quien destacó que
las demás vacunas del calendario nacional "podrán coadministrarse junto con la de Moderna",.
Al
respecto, agregó que "no existe un
intervalo de tiempo entre las dosis de distintas vacunas".
Por
último, la especialista sostuvo que los estudios en adultos de la vacuna "han mostrado su eficacia en los
niveles de anticuerpos y que no generan, en la mayoría, efectos secundarios
severos", motivo por el cual llamó a "seguir vacunando para aumentar
la barrera epidemiológica".
