En un
contexto nacional de gran incertidumbre que mantiene en estado de alerta
constante a la sociedad, el Gobierno misionero ha demostrado que la existencia
de un proyecto sólido y con un rumbo definido, es la clave para hacerle frente
a los escenarios complejos.
Si
nos detenemos un segundo para hacer observar el devenir histórico, podemos
notar con claridad en la generalidad, que a los gobiernos les cuesta trabajar
con las incertidumbres. La falta de certezas es un factor que conlleva
indefectiblemente a un riesgo. A la hora de elaborar un plan o un proyecto los
estrategas trabajan con escenarios de riesgos hipotéticos y aplican medidas que
se asientan necesariamente en tres perspectivas: una gestión reactiva, otra
correctiva y una prospectiva.

(Facebook)
Los gobiernos comúnmente no incorporan este
tipo de gestión en su agenda. Son reticentes a la implementación de este tipo
de políticas porque el trabajar o plasmar un riesgo, suele generar caos, por la
posibilidad de trabajar en un futuro incierto. Trabajar con el enfoque de la
gestión riesgo-desastre es una manera de gobernar y abordar una gestión
gubernamental desde la mirada de la resiliencia y la sustentabilidad. Para
gestionar el riesgo es fundamental la existencia de un trabajo coordinado,
articulado y participativo que no se puede entender sin la gobernanza y en
donde todos somos parte del riesgo. Debe haber una firme decisión política de
plantear el Gobierno desde este enfoque.
Iniciando
su segundo mandato al frente del gobierno español, Pedro Sánchez sorprendió con
la decisión de la creación de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia
de País, con la finalidad de convertirla en un factor clave para elaborar el
andamiaje sobre el cual se puede comenzar a construir futuribles alineados con
los intereses estratégicos de un país
pensado a largo plazo.

Las
oficinas de prospectiva en las administraciones públicas ya llevan años
funcionando en países de Europa, con mayor o menor influencia en la
materialización de políticas transformadoras. Ejemplos de ellas son el
Comisariado General de Estrategia y Prospectiva de Francia creado en el año
2013; el Horizon Scanning Programme Team del Reino Unido, que integra esfuerzos
prospectivos de varios departamentos ministeriales y, el European Political
Strategy Centre, que funciona desde 2014 en la Comisión Europea con misiones de
prospectiva estratégica.

Cuando
hablamos de prospectiva nos referimos, ante todo, a un conjunto de metodologías
dispuestas para construir un futuro, no únicamente planificarlo. En esa
construcción, mediante una serie de técnicas se recrean varios futuros posibles
(futuribles) y se pone la brújula rumbo al más deseable; pero sobre todo, se
establece qué recursos, de qué manera y mediante qué actores, se maximizará la
posibilidad de que al final del camino el futuro planificado como objetivo
deseable sea, efectivamente, el futuro posible. Esto implica, por tanto, una
idea inicial de país, provincia o municipio y una visión más o menos nítida del
horizonte hacia el que se pretende conducir, articulando las políticas
transformadoras necesarias para lograrlo, así como los mecanismos para
gestionar las desviaciones e imponderables que toda construcción del futuro
desde un presente debe, en la medida de lo factible, intentar anticipar.

-Un proyecto pensado
para la gente
Cuando
no hay una hoja de ruta planeada y no hay un norte dónde llegar, la gente
empieza a pensar que se está improvisando. La post pandemia encuentra a una
Provincia en donde el Gobierno potenció un perfil netamente productivo, que se
traduce en un auge de nuevas pymes y comercios. Las políticas direccionadas por
parte del Gobierno a incentivar el consumo a través de los “Programas Ahora” y
las herramientas para el financiamiento de proyectos de los emprendedores con
amplias facilidades de pago materializadas a través del Fondo de Crédito y
diferentes programas puestos a disposición desde las diferentes carteras
ministeriales, son un factor determinante para generar el contexto actual en el
que se encuentra Misiones.

El trabajo incesante del Gobierno
adquiere gran relevancia si analizamos los contextos que marcaron la vida de
los argentinos en los últimos años. Primeramente, una crisis de escala global
generada por la pandemia del coronavirus que Misiones logró sortear
satisfactoriamente gracias a la implementación de la famosa “Estrategia
Binaria” pensada por el conductor del Frente Renovador, Ing. Carlos Rovira.
Los resultados avalan el rotundo éxito: la
Provincia no sufrió el colapso sanitario que se vieron en diferentes partes del
país y, por otro lado, las mediciones de diferentes organismos y consultoras
privadas fueron coincidentes en revelar que Misiones se ubicó entre los distritos
con mayores índices de actividad económica en plena pandemia.

En
un contexto diametralmente opuesto, podemos afirmar que la inexistencia de
proyecto es una de las causales de la inestabilidad institucional. La ausencia
de proyectos significa que no haya razones para mostrar y justificar sus
actuaciones. Y peor aún, significa que no hay motivaciones, que, en este caso,
tienen íntima vinculación con la generación de confianza.

La
legitimación de un proyecto es un proceso complejo. El consenso es un factor
determinante y, a decir de Giacomo Sani, el consenso existe cuando hay acuerdo
entre los miembros de una unidad social dada, acerca de principios, valores,
normas y también respecto a la deseabilidad de ciertos objetivos de la
comunidad y de los medios aptos para
lograrlos. No hay consensos buenos o malos, hay consensos posibles. Y claro
está, el verdadero consenso es con la gente.

-En el laberinto de las
ambiciones del poder
Tanto los dirigentes del partido de
Gobierno como la principal fuerza opositora nacional, demuestran constantemente
que sus preocupaciones están centradas en la puja por el poder con miras a
2023. Con el escenario de crisis e incertidumbre que se vive por estos tiempos,
es un verdadero despropósito para la ciudadanía que la dirigencia que responde
a los partidos nacionales, esté más preocupada por la contienda electoral que
se avecina que por la solución de los grandes problemas emergentes como
consecuencia de este contexto.
Los cambios generados la última semana
en el Gobierno Nacional en el medio de una feroz interna por espacios de poder, hasta el momento, han demostrado un
efecto positivo. En lo que respecta a Misiones, las expectativas son buenas
teniendo en cuenta que el Frente Renovador tiene, desde hace muchos años, una
excelente relación con Sergio Massa, quien se transforma en flamante ministro
de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura de la Nación. El tigrense
visitó la Provincia en numerosas ocasiones y tiene conversaciones frecuentes
con el Gobernador Herrera Ahuad y con el Presidente del Parlamento Misionero
Carlos Rovira.

Para la oposición es una mala noticia
porque el escenario que se presenta y que promete lograr una cierta estabilidad
política en el país, atenta con el relato de escenario apocalíptico que viene
pretendiendo instalar en los grandes medios. Tal es así que los más activos en
redes sociales y en los canales porteños se quedaron sin libreto debido a que
su única estrategia era apostar a la pelea de Cristina Fernández de Kirchner y
el Presidente Alberto Fernández para debilitar al Frente de Todos e intentar un
regreso al gobierno en 2023 gracias a la capitalización del voto bronca.

En
Misiones, el equilibrio que la gestión gubernamental de la Provincia ha
conseguido, frente a este complejo escenario nacional, le permite resistir con
mucha altura y solidez los bombardeos demagógicos de una dirigencia de derecha
que dejó al país sin presupuesto el presente año y promueve la idea de un
Estado con baja carga impositiva y complaciente de los grandes grupos
empresarios que manejan a gobiernos débiles e indulgentes.

En este último tiempo se observa con
mayor frecuencia la apelación a un discurso vacío de contenido que choca con la
realidad. Los recurrentes intentos de imponer adjetivaciones falaces como
“Estado ausente” o “modelo agotado” se desintegran con las experiencias de la
vida cotidiana de los misioneros. Pese a las crisis, el Gobierno provincial siempre
respondió a la problemática del pueblo, porque el Proyecto Misionerista no
conoce de jefes extra provinciales ni de mandatos partidarios impartidos desde
Buenos Aires.
Por
Nicolás Marchiori (Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de
Procesos Electorales. Posgrado de Especialización en Comunicación de Gobierno y
Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer y del Centro de Análisis y
Entrenamiento Político - CAEP Colombia).-
