Un grupo de
empresas utilizó el régimen de importaciones temporales para acceder a dólares
a la cotización oficial y sortear la legislación vigente. Incremento
exorbitante en las solicitudes y "exportaciones fantasmas".
Hecha
la ley hecha la trampa. A partir de las medidas que el Gobierno tomó para
administrar el comercio y regular el acceso al mercado de cambios, surgieron maniobras
para eludir la legislación vigente. Una investigación periodística, da cuenta
de que un grupo de empresas utilizó el régimen de importaciones temporales para
acceder a dólares a la cotización oficial de forma inmediata y sin límites.
Además, recibieron beneficios impositivos. Pero nunca cumplieron con la
contraparte de dicho marco normativo, exportar la mercadería con valor
agregado. La Aduana ya notificó a tres firmas implicadas y sancionará a quienes
utilicen las “exportaciones fantasma”
para conseguir divisas.

El
marco regulatorio en cuestión es el que surge a partir del decreto 1330/2004 de
perfeccionamiento industrial, por el cual los fabricantes locales importan
temporalmente insumos. Esto les permite girar las divisas de manera automática,
sin restricciones cambiarias y sin pagar una serie de impuestos, como los
derechos de importación, ingresos brutos e IVA, dependiendo el caso. La
mercadería ingresa al Territorio Aduanero para su utilización conforme a la
finalidad que fue informada y en un año (prorrogable a dos) debería exportarse.
Ámbito
pudo acceder en exclusiva a la documentación que confirma que un grupo de
firmas incrementó sus importaciones temporarias de forma exorbitante y nunca
vendió al exterior los productos finales. Se trataría entonces de
“exportaciones fantasma'' Es decir, utilizaron el régimen sólo para acceder a
dólares a la cotización oficial y eludir toda la legislación cambiaria vigente.

Hay
al menos, tres empresas del rubro textil que ya fueron denunciadas por las
autoridades competentes. Se trata de LABIOFAM Argentina S.A., INDICARGO S.A y
CARIBE CARGO S.A que en el último año y medio trajeron mercadería por u$s12
millones. La Dirección General de Aduanas, en un trabajo en conjunto con la
AFIP que conduce ahora Carlos Castagneto, realizó tareas de control en los
domicilios de las firmas y pudo constatar que los productos no se encontraban
en la fábrica, que no habían sido exportados ni utilizados para un proceso de
perfeccionamiento industrial.

El
incremento de las importaciones por esta vía encendió las alarmas en el
organismo que conduce Guillermo Michel. Por ejemplo, LABIOFAM Argentina que en
todo 2021 había importado u$s 181.512, entre enero y julio de este año
incrementó sus compras al exterior a u$913.885. Según pudo saber este medio,
hay más empresas que estarían utilizando este mecanismo y que ya están bajo la
lupa de las autoridades.
Las
firmas mencionadas cometieron presuntamente una infracción que está tipificada
en el artículo 970 del Código Aduanero y que prevé una multa de uno a cinco
veces el importe de los tributos. Por este motivo, la Aduana denunció a Caribe
Cargo S.A., por u$s1.290.630,17 por el perjuicio fiscal, y u$s 496.701,78 en
concepto de multa. También lo hizo con Labiofam Argentina S.A., por u$s
209,635,99 y u$s 2096,36, respectivamente. Lo mismo ocurrió con Indicargo S.A
por u$s 3.600.345,06 y u$s 1.276.545,46.
El
Gobierno tiene bajo la lupa este tipo de maniobras por su impacto en las
reservas del Banco Central de la República Argentina. Pero al multiplicarse los
casos, la preocupación también alcanza al sector industrial, que en un contexto
de difícil acceso a insumos productivos, ve en estas conductas un escenario de
competencia desleal.
(Fuente: Ámbito)