La líder de
la Coalición Cívica cuestionó a referentes del PRO y les restó autoridad a
otras figuras de la alianza. Le respondieron Bullrich, Larreta y Schiavoni,
entre otros, pero la ex diputada nacional redobló la apuesta al señalar que “el
camino es la transparencia”.
Luego
de varios meses de ausencia en los medios de comunicación, Elisa Carrió
reapareció con una serie de críticas a la dirigencia de Juntos por el Cambio,
espacio del que ella es miembro junto a la Coalición Cívica. Los dichos de la
dirigente detonaron el clima ya tenso de la coalición opositora, al punto que
varios referentes salieron a contestarle.

En
entrevistas concedidas a los canales TN y LN+, Carrió acusó a varios de sus
compañeros de Juntos por el Cambio de haber tenido conductas reprochables.
Habló de acuerdos, “negociados” e incluso de la vida privada de uno de ellos.
La Líder de la Coalición Cívica objetó debates internos y centró sus
cuestionamientos contra el presidente del bloque de diputados del Pro, Cristián
Ritondo, el actual legislador y exministro del Interior Rogelio Frigerio y, el
extitular de la Cámara de Diputados durante el gobierno anterior, Emilio Monzó.
“Hacia delante, Juntos por el Cambio
tiene que tener reglas decentes, tiene que estar conformada por decentes. No
puede haber más negocios”,
afirmó. Además, expresó que tenía la necesidad de exponer la situación interna
y contó que coincidió incluso con Mauricio Macri en ese punto.
También
molestó, dentro de la coalición, la referencia a los liderazgos. Sobre todo,
porque al mencionar a quienes son la referencia, se mencionó a ella, a Gerardo
Morales como presidente de la UCR en
lugar de mencionar a Patricia Bullrich, presidenta del Pro, solo mencionó a
Macri. Esto se entendió como un "ninguneo" a la titular del Pro.
Tampoco mencionó al Jefe de Gobierno porteño y aspirante a la candidatura
presidencial, Horacio Rodríguez Larreta.

“Macri y yo somos los líderes de
Juntos por el Cambio, del Pro y la Coalición Cívica, que fuimos los que
armamos. Y está el líder del radicalismo, que es el presidente del partido.
Cada uno es líder de su espacio. Los que estamos de acuerdo, y en esto también
estuvo de acuerdo Gerardo [Morales], que estas son las reglas”, señaló.
Patricia
Bullrich, fue la primera en responder, a través de su cuenta en la red social
Twitter, donde una vez terminada la presentación de Carrió en televisión
publicó un mensaje. Allí objetó “el
espectáculo degradante de Elisa Carrió al golpear a dirigentes de Juntos por el
Cambio objetando sus conductas éticas, y esto sin mirar la propia y la de sus
aliados”, ante lo cual reclamó “Basta,
Carrió” y sostuvo: “Se tiene que
terminar la impunidad de la palabra”.
Horacio
Rodríguez Larreta fue el otro dirigente del Pro que salió a responder. El Jefe
de Gobierno porteño contestó que "es
muy saludable que haya discusiones internas, pero el límite son los agravios”, advirtió.
Otro de los que respondió fue el
senador misionero Humberto Schiavoni, quien también utilizando la red social
Twitter afirmó que "la agresión y el
insulto de Elisa Carrió hacia dirigentes valorados del PRO como Cristian
Ritondo, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio es algo inaceptable. Le hacen el juego
al kirchnerismo en momentos en que es necesaria la unidad de Juntos por el
Cambio".
Carrió,
fiel a su estilo contestatario y sin medias tintas, esta mañana redobló la
apuesta al publicar en Twitter el video completo de la entrevista con un
mensaje que dice “el camino tiene que ser
la transparencia”.

-No tan distintos
En
el oficialista Frente de Todos la situación no difiere en demasía, ya que la
inclusión de Massa como Ministro de Economía es una simple tregua en el frágil
equilibrio de la coalición. Que el tigrense no tenga aun un viceministro es un
ejemplo de que las tensiones continúan, al igual que las dificultades que
atraviesa la titular del Banco Nación Silvina Batakis para designar a los
directores de la institución.
En
el marco de una crisis que se profundiza, con una inflación que pulveriza el
poder adquisitivo y una turbulencia financiera que no parece encontrar
estabilidad en el corto plazo, los dos frentes nacionales se muestran más
preocupados por sus propios intereses y por la carrera hacia 2023 que por el
día a día de las necesidades de la gente.
