La pandemia
del Covid 19 y su consecuente cuarentena, generó un escenario sumamente
complejo para todas las actividades que producen alimentos, y el sector
yerbatero no escapa a ese contexto.
Desde fines
del pasado mes de marzo, toda la cadena realiza un gran esfuerzo para mantener
su volumen de producción, garantizar la seguridad sanitaria de sus trabajadores
y sostener la calidad que demandan los consumidores, tanto en el mercado
interno como en las exportaciones.
En
esta zafra, ese esfuerzo se tradujo también en una mejora en el valor de la
materia prima, especialmente el precio que reciben los productores cuando
entregan la hoja verde, como en el caso de los socios de la Cooperativa de
Productores Yerbateros de Jardín América.

“La demanda de yerba canchada y molida
hoy es absoluta, eso es lo que se está viviendo en el mercado y hace que suba
el precio de la materia prima”, destacó Maximiliano Cunale, gerente de la entidad.
La
cooperativa tiene su propia marca, pero también destina un buen volumen de su
yerba canchada para abastecer a otros establecimientos yerbateros de Misiones y
Corrientes. “Con nuestra marca propia estamos tranquilos,
vendemos bien y no producimos más por un tema de estructura. Nos preocupamos en
mantener la calidad de la canchada que ofrecemos y siempre estamos trabajando
para eso, no corremos riesgos en cuanto a la calidad de nuestro producto”, enfatizó.

La
cooperativa cuenta con 180 socios, la mitad de ellos con una escala de
producción pequeña, que no supera los 55 mil kilos de hoja verde por año.
Estos
periodos de buenos precios son ideales para generar inversiones, tanto en
infraestructura y equipamiento como en la misma chacra, con la mirada puesta en
las futuras cosechas. “La idea es
trasladar el buen precio de la canchada en mejorar el secadero y el molino”, apuntó
Cunale, para luego recordar que el mismo mensaje es válido para los socios de
la cooperativa; particularmente los pequeños productores. “También el productor puede aprovechar este momento para mejorar su
suelo, su yerbal. Desde acá insistimos mucho en pensar a futuro y devolver
suelo lo que extraemos en cada cosecha con algo de fertilizantes. También somos
partes en proyectos como el Programa de Asistencia Técnica a Pequeños
Productores Yerbateros, el PATePPY, lanzado por el INYM y con apoyo del INTA”,
concluyó.