La
institución fue creada el 28 de julio del año 1938, por el Congreso Nacional,
con el fin de facilitar una necesidad pública basada en la garantía de la
seguridad de pobladores de territorios nacionales, en especial en aquellas
regiones alejadas y aisladas del país.
Las
particularidades del territorio donde debían cumplir la misión y el carácter de
ésta, determinaron que la Fuerza de Seguridad, la cual cuenta con singulares
características de adaptabilidad que hacen que se considere como “Fuerza
Intermedia”, naciera como un Cuerpo con organización, formación militar y
férrea disciplina, circunstancia que a la fecha se mantiene.
Esa
es la génesis de su creación y el espíritu que los legisladores imprimieron en
el proyecto que luego fue promulgado como Ley Nº 12.367: “contribuir
decididamente a mantener la identidad nacional en áreas limítrofes, a preservar
el territorio nacional y la intangibilidad del límite internacional”. Su
personal fue sujeto a un régimen disciplinario castrense, con estructura,
capacitación, doctrina militar y formación jurídica que le permitiera cumplir
funciones policiales en tiempo de paz, y en tiempo de guerra integrar el
componente terrestre militar: Caso concreto, fue su participación en la Guerra
de Malvinas en el año 1982.
La
Institución se encuentra enmarcada dentro de la Ley Orgánica Nº 19.349 que
regula su organización, misión, funciones, jurisdicción y competencias, como el
régimen legal de su personal.

Hace
82 años y bajo la ley Nº 12.367, partieron los primeros gendarmes a los
confines de la patria, llevando a las fronteras la presencia del Estado
Nacional. La vida del gendarme se puso a prueba en cuanto a su capacidad de
desarraigo y adaptabilidad a diferentes destinos desconocidos. Entre los
escenarios inhóspitos que a gran parte de gendarmes llevaron a cabo, entre
montes agrestes abrieron picadas, la construcción de caminos, puentes,
viviendas las cuales posteriormente las habitarían.
Cabe
destacar la figura del General Martin Miguel de Güemes, conocido como “el
guardián de la frontera norte”, luchó por la libertad americana, donde tuvo una
destacada actuación en defensa de la libertad e independencia de las provincias
argentinas. El General Martín Miguel de Güemes fue un contundente ejemplo de
humanidad y patriotismo, un paradigma individual, social, militar y político
que no es justo olvidar.
Transcurriendo
los años de la vida institucional se consolida sobre la base de una notable
flexibilidad, tanto en su estructura organizacional como su funcionalidad, el
espíritu de hombres y mujeres, adquiriendo la característica de fuerza
intermedia, desempeñándose en actos bélicos o en la actividad policial dentro
de la Republica Argentina como en el exterior, en misiones de paz.
Por
la versatilidad y la voluntad de realizar múltiples funciones, se reconoce como
una profesión “todo terreno”, y de allí la importancia de reconocer tanto al
hombre como a la mujer gendarme por la capacidad de redoblarse en varios roles,
rectos y serenos en el momento de accionar al amparo de las leyes.

Hoy
en día, el escenario social, es uno de los más complejos que haya transitado en
pos de cumplir funciones de nuestra institución en lo que respecta velar por la
garantía de derecho fundamental de la seguridad, circunstancias que han
aumentando exponencialmente las responsabilidades de la fuerza en la
preservación de la vida, más concretamente este año con la situación de
emergencia sanitaria a nivel mundial a causa del covid-19.
En
lo que respecta a la Zona de Responsabilidad de este Comando Región VI,
comprende la zona norte del litoral argentino, abarcando la totalidad de las
provincias de Misiones y Corrientes, desplegando sus alas en custodia de la
Soberanía Nacional. En ambas provincias cuentan con 22 unidades, 13 en Misiones
y 9 en Corrientes, las cuales comprenden unidades especiales, operativas,
centro de reunión de investigación y escuadrones frontera.
Es
por eso, la labor de la totalidad del personal, que silenciosamente desarrolla
funciones de vital importancia en todos los ámbitos, climas, geografías y
realidades sociales imperantes de nuestra querida Nación; y con la firme
convicción de que con esa particular característica de flexibilidad, cumplida
con altos estándares de eficiencia, no tiene sustento exclusivamente en su
estructura jerárquica o despliegue territorial, sino que se fundamenta en la
convicción y sacrificio diario de las personas que forman parte de nuestras
filas, que en todo momento deben ir mas allá del simple cumplimiento de órdenes o rutinas, dejando de lado en
muchas situaciones sus afectos, tiempos y atención familiar, en pos del
beneficio para la sociedad a la que se debe.
