Se trata de Anselmo Joel Preste,
tiene 23 años, nació en Pueblo Illia, municipio de Dos de Mayo, donde
actualmente viven su mamá y seis de sus once hermanos. Él, desde San Vicente,
da pelea buscando calidad de vida para sí mismo y para sus seres queridos.
Estudia y hace algunos trabajos en las chacras de los profesores, quienes lo
elogian cada vez que lo mencionan.
Anselmo es beneficiario
del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), con esto decidió emprender un
invernáculo de tomates, para ayudar a su familia. “No lo percibí como un beneficio
sino como una oportunidad. El proyecto
surge cuando empecé a ver la situación económica de mi familia desde otra
perspectiva y me propuse hacer un invernadero para producir tomates pero no
tenía la madera y tampoco el plástico. Charlando con un vecino me comentó que
tenía una actividad en su chacra pero no tenía peón, entonces le propuse
intercambiar trabajo por la estructura de mi invernadero y aceptó. Yo ya tenía
la estructura, me faltaba el plástico y entonces ahí surge lo del IFE, una gran
oportunidad para terminar mi invernadero. Sin embargo con el primer IFE instalé wifi en la casa de mi mamá, para que
mis hermanitos y yo podamos recibir los trabajos de la escuela y la facultad.
Luego con el tercer IFE compré todas las instalaciones para el invernadero”, detalló.
Por otro lado obtuvo el título de egresado de la
Escuela de Familia Agrícola (EFA), Jesús de Galilea, y persigue otro sueño
buscando formación superior en la Unión de escuelas de la Familia Agraria de
Misiones (Unefam). Durante el día se
mantiene ocupado haciendo trabajos rurales, y por la tarde se prepara su mate
para empezar a estudiar.
“No hay que esperar tener todo; es cuestión de
poner el hombro y salir a trabajar todos los días con la mentalidad de
mejorar la calidad de vida y ser un mejor ciudadano”, reflexionó Anselmo.
(Fuente: El
Territorio)